12/04/2020
Cursar bajo la pandemia: Defendamos nuestro derecho a una educación de calidad, contra la deserción
Las autoridades del Comahue establecieron el inicio de las clases en forma virtual frente a la emergencia sanitaria por el Covid-19, lo cual deja a estudiantes y docentes a la deriva y en una suerte de “sálvese quien pueda” al estilo “Juegos del Hambre”.
Es claro que no están dadas las condiciones para llevar una cursada en modalidad virtual. Para empezar, las condiciones de vida de les jóvenes estudiantes y trabajadores de la educación viene siendo atacada por los sucesivos gobiernos. Recordemos que desde la asunción del nuevo gobierno, aún no se ha votado la Ley de Presupuesto Nacional 2020 (a la espera de un acuerdo de reperfilamiento de la deuda con el FMI), con lo cual las partidas presupuestarias que se ejecutan son las correspondientes a 2019, diezmadas por la inflación.
Esta situación repercute en las condiciones de cursada generales, en la escasísima cantidad de becas de ayuda económica para estudiantes así como también en sus bajos montos. Asimismo la creciente carestía de vida -que padecen tanto estudiantes como docentes- implica en muchos casos el no acceso a internet o electricidad como ocurre en muchísimos barrios de Bariloche, sumado a otros elementos necesarios para poder desarrollar una cursada virtual desde nuestras casas. En muchos casos tanto docentes como estudiantes no cuentan con un entorno ameno para desarrollar el proceso de aprendizaje, debiendo cumplir tareas domésticas o de cuidado de otras personas; tareas que recaen con más fuerza sobre las mujeres, disminuyendo así sus posibilidades concretas de desarrollo profesional. Les docentes se ven obligades a cambiar de métodos de enseñanza sin formación y experiencia previa en la modalidad virtual, llevándolos a condiciones laborales desfavorables, con más carga horaria sin remuneración.
Particularmente, la carrera de Historia del CRUB, tanto la licenciatura como el profesorado, viene hace años con problemas de cursada, con una escasísima oferta horaria de cursada y de consultas debido a que no hay una planta docente propia en Bariloche. Además de que la comunicación con el decanato y demás autoridades a la hora de hacer llegar nuestro reclamo son casi nulas, como así también otras novedades relacionadas con la formación profesional. Actualmente, hay ingresantes que manifestaron no poder acceder a los materiales debido a la inaccesibilidad a internet y demás herramientas necesarias. No hay claridad en cuanto al cómputo de asistencias ni la evaluación en las diferentes cursadas. En algunos casos fueron les docentes y estudiantes quienes acordaron la no obligatoriedad, dado que no hay resoluciones oficiales al respecto. Más compleja la situación es para aquellas carreras que tienen prácticas como Educación Física, Enfermería o Biología.
De esta manera, el Ministro de Educación Nicolás Trotta, la Secretaria de Políticas Universitarias, el gobierno nacional y las autoridades de la Unco (que tomaron esta modalidad de manera inconsulta a todos los actores que integran la comunidad universitaria) son responsables las malas condiciones de cursadas y de generar el caldo de cultivo para una mayor deserción.
Que se escuche nuestra voz
Se impone la necesidad de que estudiantes, docentes y no docentes nos organicemos a través de un comité educativo que discuta y consensue cómo seguir, si aplazar el calendario académico o poner en pie una modalidad virtual, pero garantizando las condiciones para estudiantes y docentes. Esto implica un proceso de formación para toda la comunidad educativa en el nuevo sistema; el acceso a las herramientas tecnológicas necesarias para una cursada efectiva; derechos laborales para les docentes y el pago extra por la exigencias que demanda esa modalidad.
En lo inmediato planteamos que les estudiantes desarrollemos una campaña mediante petitorios y otras herramientas por:
-Que se contemple el corrimiento del calendario académico, en función de cómo avance la pandemia, dado que no están dadas las condiciones para garantizar una modalidad virtual con igualdad de oportunidades
-La NO obligatoriedad de las cursadas. Regularidad de todes les inscriptes. Acompañamiento con técnicas de estudios a estudiantes con dificultades e ingresantes.
-Se establezcan los mecanismos necesarios para no perjudicar la situación académica de cada estudiante. Dejar sin efecto las correlatividades, que se abran cargos nuevos para dictar las materias del primer cuatrimestre en el segundo, entre otras.
-Aumento de las becas de la universidad y del Progresar a $10.000. Que se le garantice una beca a les estudiantes que trabajan en el bar del CRUB mientras dure el aislamiento obligatorio.
-Urgente aumento presupuestario para la universidad.
-Rechazar el pago de la deuda externa. Que se utilicen esos fondos para atender las necesidades surgidas de la pandemia.