La creación cultural, en su génesis y en su presentación y difusión pública, es una modalidad enriquecedora de la convivencia social que recepta y expresa la identidad del pueblo y de los diferentes sectores que lo componen, su problemática, sus ilusiones, sus necesidades y sus cursos de acción, mediante el rico lenguaje de las diferentes expresiones artísticas. Esa actividad, rica y compleja, nec
esita siempre de la comprensión y apoyo de los sectores públicos y de una normativa que no ponga trabas y que la promueva mediante las políticas que hacen a su normal existencia y desarrollo y sus correspondientes recursos y financiamiento. Los problemas de cada sector son específicos y se renuevan en cada circunstancia, por ello su exposición y análisis debería ser una actividad colectiva que a todos los exprese y mediante la cual se puedan generar las modificaciones a las normas que pueden y deben ser mejoradas, así como propuestas legislativas o reglamentarias que faciliten y ayuden a la enriquecedora labor de los creadores y protagonistas de la actividad cultural. Con el propósito de generar el espacio de encuentro para esos objetivos