19/01/2026
Al cerrarse las tranqueras de una nueva edición del Festival Nacional de Doma y Folklore, la última noche nos deja el eco de los aplausos, pero también la satisfacción del deber cumplido.
Más allá del brillo del escenario, la verdadera jineteada de cada jornada la ganaron los empleados municipales de Jesús María. Gracias a su esfuerzo incansable y su constancia inquebrantable, la ciudad amaneció cada mañana impecable, renovada y lista para recibir a miles de visitantes.
Agradecemos a esos trabajadores que, mientras el resto descansaba o celebraba, silenciosamente mantuvieron el orden y la higiene de nuestras calles. Su labor es el cimiento invisible que permite que nuestra mayor fiesta luzca con todo su esplendor.
¡Gracias por cuidar nuestra casa!