13/05/2026
Hoy se cumplen seis meses de la partida de mi viejo.
Seis meses de extrañarte todos los días.
Y aunque el tiempo avance, hay dolores que no entienden de calendarios.
Porque hay charlas, discusiones, consejos y abrazos que siguen haciendo falta.
Hay voces que uno sigue esperando escuchar y personas que jamás podrán ser reemplazadas.
Fuiste de esas personas que dejan huellas para toda la vida.
De los que enseñan con el ejemplo, con el trabajo, con la familia, con la forma de estar siempre cuando alguien lo necesitaba.
Gracias por cuidar a mamá.
Pasó unos días difíciles, pero gracias a Dios ayer volvió a casa, con esa fuerza inmensa que tiene.
Y también con ese dolor silencioso de extrañarte a cada instante.
A veces pienso que el amor verdadero hace eso: permanece.
Sigue viviendo en una mirada, en una enseñanza, en una mesa familiar, en la forma en que una familia se sostiene aun en medio del dolor.
Te extraño muchísimo, viejo.
Y cuanto más pasa el tiempo, más entiendo la dimensión de todo lo que nos diste y la huella enorme que dejaste en nuestras vidas.
Gracias por el amor, por los valores, por cuidarnos siempre y por habernos enseñado a no bajar nunca los brazos.
Te amo.
Y te voy a llevar conmigo toda la vida. ♥️