26/08/2026
Bitacora de Agosto: CON LO VIVO EN MI
Lo que trae el viento y lo que lleva
Empieza la época del viento que mueve y poliniza lo increado. Algo fecundo surge del caos que cambia los pensamientos rígidos de lugar.
Es momento de barrer con una escoba de jarilla, adentro y afuera; de limpiar los portales. De preparar el espacio para que algo suceda.
De donar al fuego. Agradeciendo lo que se va. Agradeciendo lo que llega. Agradeciendo.
Depurar el organismo reestablece una conexión con la Fuente natural. Eso que creo que me gusta (un antojo, una adicción, una relación) me sorprende desinteresada. El deseo se torna accesorio y lo saludable no es distinto de mí. La salud que trae la coherencia. Tal vez ahora pueda elegir, pero primero:
¿Dónde se ha visto que se queme una flor, un fruto o una semilla?
Sin embargo la ceniza abona para que un nuevo ciclo comience.
Activo el Agni, el fuego interior del discernimiento primero –lo que nutre la vida y lo que no- El cuerpo almacena información y la procesa.
¿Cómo gestiono mis desechos?
Me ofrendo al ciclo de la vida, cultivando en lugar de cortar el ciclo vital, que implica una desconexión, una disociación con lo vivo en mí. Abandono distracciones.
¿Cómo dejo de disociarme?
Permaneciendo.
Primero conmigo, me sostengo a mí. El suelo me lo recuerda.
¿Qué le ocurre a la estabilidad, al confort y a la expansión cuando cambian mis referencias y puntos de apoyo?
La energía desciende hasta al arraigo. Una buena base edifica una estructura sostenible, que reduce excesos y no demanda esfuerzos.
¿Qué es lo permanente en el equilibrio, que siempre está cambiando?
Silvana al finalizar su segunda Sesión:- “Cambian los patrones”.
¿Cuántos lados tiene un cuerpo?
En el acto de compensar ya existe una conciencia de sí.
¿Cómo podés tener un Deja Vú en un lugar en el que nunca estuviste antes?
¿Nunca estuviste?
Exploro toda posibilidad de mí misma que veo en esta realidad y a su vez, entreno para cada vez poder ver más posibilidades que no me definan, sino que me encuentren. Pasándolas por mí, pasándome por ellas.
La etimología de trance es pasar al otro lado.
¿Qué realidad de mí me espera al otro lado de mí? ¿Estaré allí para recibirme?