02/07/2026
Hubo quienes entendieron que la política no era un camino hacia el poder, sino un compromiso con la verdad.
Lisandro de la Torre enfrentó la corrupción con valentía, aun cuando eso significaba quedarse solo. Su histórica denuncia en el Senado marcó un antes y un después y nos recordó que el silencio nunca puede ser una opción.
También recordamos a nuestro compañero Enzo, cuya partida nos compromete aún más a sostener los valores que nos unen: la honestidad, la transparencia y el servicio al bien común.
En tiempos donde la confianza en la política parece desvanecerse, reafirmamos que hay principios que no se negocian.
Seguimos defendiendo las mismas banderas: ética, república y lucha contra la corrupción.