05/15/2022
HAN PASADO 59 AÑOS Y SIGUES VIVO ENTRE NOSOTROS
El 15 de mayo de 1963 fue asesinado nuestro poeta joven Javier Heraud en Puerto Maldonado, departamento de Madre de Dios. Tú eras joven distinto Javier, devorado por fuego intenso, creación eterna donde la muerte a cada instante se pinta entre los sueños
y el común de los mortales, uniformado, no lo entiende.
MORIR ENTRE PÁJAROS Y ÁRBOLES...
A Javier Heraud
Cuando falta la suma de todo
las palabras compensan la vida
la expectativa los sueños contingentes
la visión herida los daños colaterales.
Quiero alcanzar el mensaje olvidado de Javier
busco la forma el camino la oportunidad la voz
aquella voz tierna
perdida entre ríos, pájaros y árboles.
Subo a las montañas bondades naturales
el genio inspirado nace el embrujo la historia
la leyenda los hijos como cumbres eternas
alcanzando significados la patria venerable.
Subo a las montañas bondades naturales
el sol nos alimenta el agua fluye
germina la semilla nacen las flores
los frutos vivientes
la hembra el macho el mineral pulido.
Mata, mata el dolor de tenerte lejos
mata, mata el sufrimiento la nostalgia
mata, mata la impotencia y no poder hacer nada
y gira el mundo sobre el abismo
con tanto recorrido, la luna el espejo la vereda
los hombres los corazones ebrios
delirantes los pájaros sin patria
marcan los pasos perdidos deambulan
tal vez extraviados sin rumbo los pobres
con el peso de los años en la estructura vencida
existen salvando dolores ajenos
sin poder liberarse de los propios.
Al pie de las iglesias viejos escalones de piedra
los atrios de las catedrales los siglos de espera
las sucias manos harapientas extendidas
los encopetados parroquianos buscando la fe
detrás de portones abiertos salas capitulares
altares indiferentes trasponen los muros
los arcos del mundo celeste
¡Ah! tenemos mucho por hacer así pensaste Javier
ustedes y nosotros, hermanos
dijo Vallejo también.
Si la humanidad toda intentara
comprender el dolor
el sufrimiento encerrado la sociedad rota
a los seres desposeídos los desplumados
la imagen de la pirámide sería achatada
como la quería Javier sumergido en poesía
en las estelas plateadas en su regreso al mar.
Sí Javier, de tan joven gran poeta
prisionero de la senda trazada
tu muerte se elevó a la cima
con tanta fuerza y tanta tu ausencia avanza
pues, en tus ideas progresó la luz
el amor sensible de las certezas
las preguntas mudas
los amaneceres de soñar llorando
y los de llorar soñando la infancia
el adivinar pensado el futuro
la patria liberada de injurias de vergüenzas
de graves heridas feroces dictaduras latrocinios
pecados mortales dictaminan de palabra
los cardenales los obispos los párrocos
porque pensar está prohibido
y levantar la voz una falta de respeto.
Eras joven distinto Javier
devorado por fuego intenso
creación eterna donde la muerte a cada instante
se pinta entre los sueños
y el común de los mortales, uniformado, no lo entiende
porque mata de puro instinto por sed de sangre
por la medalla de latón el aplauso enfermizo
esos hombres partícipes de la traición
prójimos incompatibles en lucidez
construyeron tu monumental sepulcro pétreo
indestructible inmortal
aquel anunciado en apasionada intensidad
el de los ríos los pájaros y árboles.
Del poemario Palabras Mayores. De Carlos Angulo Rivas.