23/04/2026
📚 Cada 23 de abril celebramos el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, una fecha instaurada por la Unesco para recordar que el conocimiento escrito es un bien común, y que su preservación —tanto en relación con quienes crean como con quienes heredan esa producción— es una responsabilidad colectiva.
En un libro convergen el tiempo de quien lo pensó, el idioma en que fue concebido y la decisión de ponerlo en circulación. El derecho de autor reconoce esa dimensión: que detrás de toda obra existe una persona cuya creación merece protección. Pero esta fecha también convoca a reflexionar sobre el otro extremo: el acceso. La existencia de libros cobra sentido pleno solo cuando llegan a quienes los necesitan.
Volúmenes como el que aparece en esta imagen —parte de la Colección de la Biblioteca Patrimonial Recoleta Dominica — son testimonio material de ese vínculo entre escritura y memoria. Libros que atravesaron siglos gracias a decisiones sostenidas de resguardo, catalogación y preservación. Sin ese trabajo, fragmentos fundamentales de la historia intelectual del país habrían desaparecido.
El Servicio Nacional del Patrimonio Cultural actúa en esa intersección: entre el libro como objeto cultural y el libro como derecho. A través de las bibliotecas públicas, los archivos y el patrimonio bibliográfico, su misión es garantizar que el acceso al conocimiento no esté condicionado por el origen geográfico ni por las posibilidades económicas de las personas.
Hoy reconocemos a quienes escriben, leen, traducen, editan, ilustran, comparten y preservan libros. También a quienes, desde distintos espacios, defienden el acceso libre al conocimiento y la cultura. 📖👐🏽