Yo soy Nicolás Suárez Casallas, nací en Bogotá pero mis años de infancia y adolescencia tuve la oportunidad de disfrutarlos sobre la sábana del San Jorge en un hermoso municipio llamado San Marcos en el Departamento de Sucre, con toda la calidez y espontaneidad de la cultura caribe. Ya mis años de juventud en la capital los transite entre mi trabajo como cajero en una entidad bancaria y los estud
ios en jornada nocturna para lograr mi carrera profesional como economista, superando todas las dificultades en su momento. Luego, mi ejercicio profesional siempre he mantenido mi conciencia social y amor por el país donde logré forjar mi carrera a través de mi trabajo desde el sector privado en asesorías financieras, la academia como docente universitario, el sector público ejerciendo desde la especificidad técnica en economía y finanzas y desde lo comunitario generando enlaces para ampliar oportunidades de crecimiento económico y empleo con la convicción en justicia social en trabajar por la dignificación de la labor de contratistas por OPS y además enfrentando una problemática como lo es las adicciones y alcoholismo a través de alternativas educativas y conferencias en salud pública y sobre la base de la prevención como eje fundamental para enfrentar esta situación. Más de diez años de experiencia desarrollando intervenciones en jornadas de capacitación, conferencias, charlas, cursos y complementado a través de la docencia universitaria surgió un compromiso con la sociedad colombiana y un convencimiento en el cual a través del trabajo mancomunado y en equipo se pueden lograr mejores resultados en particular sobre proyectos de intervención social buscando el bienestar y la calidad de vida como un propósito hacia el país y las generaciones de hoy y del mañana. Colombia está sumido en una burbuja económica de desigualdad y arrogancia de la clase dirigente por lo que es menester aunar esfuerzos desde los diferente frentes de activismo social y económico para lograr una transformación profunda desde el cambio de realidades para el sostenimiento económico sobre la justicia social hacia una cultura fuerte en lo colectivo y la conciencia del valor de la solidaridad; es así como construimos patria, estado y nación. Por eso mi actitud frente a la vida es tomar cada situación con paciencia y optimismo a pesar de las dificultades que siempre hacen parte de nuestro día a día, agradecido siempre por el apoyo familiar en especial de mis hijos y sobre todo de mi esposa con la cuál hemos compartido como fieles soldados de la vida y del amor, con la armadura de la esperanza, pasión y dedicación por nuestros sueños y nuestra querida Colombia maltratada pero siempre bella.