19/08/2026
Hace 16 años, un 16 de agosto, estaba en este vuelo que se accidentó en San Andrés. Ese día, que debía ser mi cumpleaños, terminó convirtiéndose en el día en que Dios me regaló una segunda oportunidad de vida.
Hoy, 16 años después, solo puedo decir: gracias, Dios, por amarme, por cuidarme y por permitirme volver a nacer.
Porque desde aquel día, cada cumpleaños no solo celebro un año más de vida… celebro el milagro de estar aquí.