25/08/2026
ESTACIÓN BARBOSA
Tren del NORTE.
Laguna De Fuquene
Pasaban el tren y el autoferro frente a la laguna de Fúquene en los años 50, entre el verde de la exhuberante vegetación y bajo el cielo resplandeciente; se adentraba en el semicurvo túnel No. 4 para continuar por Susa, Simijaca, Chiquinquirá, Saboyá, Puente Nacional y finalizar su alegre recorrido en la colonial y muy hermosa Estación de Barbosa en el pujante y folclórico Santander.
Allí en un clima templado con frescos y aromáticos naranjales en flor, donde el olor de la guayaba madura se extendía por toda la región, se podía degustar una apetecible gastronomía autóctona y el exquisito sabor de la ancestral chicha batida con maíz y meloso sumo de caña; se disfrutaba del sonar de requintos, tiples y guitarras que acompañaban las coplas de los campesinos, duchos verseadores que alegraban la vida diaria.
Era la estación el obligado punto de encuentro de locales y visitantes que en ella se recreaban en momentos de tránsito hacia distintos destinos. Esa estación que muchos recordamos con su estilo colonial de puertas y ventanas en arco hechas en fina madera, el techo volado en tejas de barro y lo más hermoso: sus dos torrecillas a cuatro aguas que parecieran encerrar armónicamente la majestuosa construcción de estético diseño en el que conjugaba muy bien su pintoresco colorido, qué se hizo? si fue toda una obra arquitectónica para una población en constante crecimiento y turístico desarrollo.
Esa divina magia que atraía y envolvía en románticos sueños de felicidad, un día tristemente se empezó y a desvanecer al dejar de arribar locomotoras, trenes y autoferros con sus pasajeros y carga por la malintencionada decisión de los malos gobiernos que echaron a pique y a la quiebra lo que fuera la primera empresa nacional de transporte terrestre que cubría toda la geografía del país.
En un abrir y cerrar de ojos, los testigos vivos aún pudimos ver cómo las estaciones se fueron derrumbando ante la mirada de la triste humanidad que nada pudo ni quiso protestar por tan aberrante realidad. Hoy la estación de Barbosa y casi todas reflejan la ruina total que se muestra dolorosamente al paso de nuevas generaciones que no tuvieron la dicha de vivir la era gloriosa de los Ferrocarriles Nacionales de Colombia.
Los pocos testigos continuaremos yéndonos con nuestros costales de recuerdos al hombro y quienes quedan, quizá tengan un día un nuevo despertar con un feliz desfile de nuevos trenes, modernos, veloces, cómodos y económicos por largas carrileras de estación en estación.
HENRY FOR
Henry Forero Cañón
Historia, arte y cultura.
Foto subida por Santiago Montoya Medina. El hombre de la colección.