03/07/2026
Hoy quiero dedicarle unas palabras desde el corazón. Hay personas que llegan a la vida por casualidad, pero con el tiempo se convierten en familia. Usted es una de ellas. Lo quiero como a un hijo y siempre ocupará un lugar muy especial en nuestro hogar y en nuestro corazón.
Hemos compartido momentos muy buenos y también dificultades. Hemos visto sus alegrías, sus luchas, sus aprendizajes y también algunos errores. Pero quiero que tenga presente que un par de equivocaciones jamás podrán borrar todo lo bueno que hay en usted, ni disminuir el cariño, el respeto y el orgullo que sentimos por la persona que es. Los errores no definen a un ser humano; lo define la capacidad de levantarse, aprender y seguir adelante con humildad.
Hoy quiero reconocer públicamente el gran potencial que Dios ha depositado en su vida. Tiene dones, virtudes, nobleza y una capacidad admirable para encontrar felicidad tanto en la abundancia como en la sencillez. Esa forma de vivir, de sonreír y de valorar lo esencial es una cualidad que muy pocos poseen.
Mi deseo es que Dios Todopoderoso siga guiando cada uno de sus pasos, le abra puertas, lo proteja de todo mal y haga realidad los anhelos más profundos de su corazón. Que nunca le falte la fe, la fortaleza ni la sabiduría para enfrentar cada desafío.
Y recuerde siempre algo: apenas está comenzando. Hoy está entrando a la gran carretera de la vida, donde se construyen los sueños, el carácter y el verdadero éxito. No deje de creer en usted, no permita que los tropiezos lo desvíen de su propósito y siga caminando con la humildad y los valores que lo han caracterizado.
Sepa que en nosotros siempre encontrará unos amigos, unos mentores y una familia que lo aprecia profundamente. El cariño que sentimos por usted no depende de los aciertos o de los errores; nace del corazón y permanece porque vemos en usted a un hombre con un futuro extraordinario.
Muchas felicitaciones, Mirandita. Que Dios lo bendiga siempre, lo acompañe en cada paso y le conceda una vida llena de propósito, paz, salud y grandes victorias. Lo queremos como a un hijo y siempre desearemos verlo feliz, realizado y cumpliendo los sueños que Dios ha puesto en su corazón. 🙏❤️