29/08/2026
LA PRESIDENTA OPINA.
¿SALUD PARA EL PUEBLO O NEGOCIO DE INTERMEDIACIÓN?
Durante muchos años, los médicos dominicanos hemos sostenido el Seguro Familiar de Salud sobre nuestras espaldas, enfrentando un modelo de intermediación financiera que desvaloriza el acto médico y traslada sus deficiencias directamente al bolsillo del paciente.
Es cierto que en 2025 la tarifa oficial de la consulta ascendió a RD$ 750. Sin embargo, en el día a día de nuestros consultorios y clínicas, la realidad no ha cambiado. Frente a una inflación acumulada que supera el 350% desde el inicio de la Ley de Seguridad Social, los honorarios por procedimientos quirúrgicos y hospitalarios permanecen en un rezago histórico inaceptable.
Hoy los profesionales de la salud trabajamos sometidos a contratos de adhesión unilaterales. Para los médicos, negociar no es una opción: o aceptamos las condiciones dictadas por las aseguradoras o quedamos excluidos del sistema, al cual el 97.5% de la población dominicana está afiliado. Sufrimos el impacto de glosas aplicadas con criterios dispares, retrasos injustificados en los desembolsos e infinitas trabas administrativas y autorizaciones que usurpan nuestra autonomía médica. Cuando una auditoría de escritorio condiciona una indicación clínica o cuando el catálogo del Plan Básico deja fuera insumos indispensables, el médico queda atrapado entre la ética profesional y la frustración del paciente.
La relación entre los médicos y las ARS requiere una transformación de fondo, no vendajes simples. Exigimos un tabulador único nacional, la indexación automática y periódica de nuestras tarifas, la unificación real de los criterios de auditoría y un catálogo dinámico que responda a la medicina moderna.
La salud es un derecho humano fundamental, no una variable de ajuste económico ni un negocio de intermediación. Sin un ejercicio médico dignificado, protegido y respetado, es imposible garantizar la salud y la vida del pueblo dominicano.
Dra. Penélope Gómez
Presidenta
CMD Santiago