06/01/2026
Reflexión
Como profesional en turismo, ex directora de la Fundación Municipal Turismo para Cuenca, ex Coordinadora Zonal 6 del Ministerio de Turismo y, sobre todo, como cuencana profundamente comprometida con su ciudad, creo necesario decirlo con claridad y responsabilidad: Cuenca no tiene un problema de turismo, tiene un desafío de gestión y planificación.
Que la ciudad se llene en feriados es una buena noticia. Lo que no es sostenible es que ese flujo se maneje sin reglas claras, sin orden del espacio público y sin una visión integral que priorice tanto al visitante como al residente. El desbordamiento, el ruido excesivo y la ocupación improvisada de plazas y plazoletas no fortalecen al destino; por el contrario, erosionan su identidad y la experiencia urbana.
Defender el orden no es estar contra la reactivación económica. Es entender que el turismo bien gestionado necesita criterios, límites y coordinación institucional, especialmente en una ciudad patrimonial como Cuenca. Cuando no se planifica, el costo lo pagan los ciudadanos, el patrimonio y, a mediano plazo, el propio turismo.
Cuenca tiene todo para consolidarse como un destino sostenible y competitivo. Pero eso exige liderazgo, planificación técnica y decisiones que miren más allá del feriado inmediato. Cuidar la ciudad no es exagerar; es ejercer un servicio público con visión de futuro y respeto por su gente.
Estamos a tiempo de accionar 👍🏻