31/05/2026
Hoy se cumplen 34 años de la muerte de Iosu Expósito, cantante y guitarrista de Eskorbuto. Sin duda una de las figuras más importantes de nuestro punk
"El tiempo siempre da la razón. Todo estará viejo y nosotros habremos mu**to" Iosu Expósito.
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Eskorbuto nace relativamente pronto, en 1980 en Santurce, antes de la artificiosa creación de la etiqueta de Rock Radical Vasco. El bajista Iosu Expósito, después de figurar en los míticos Zarama, crea un grupo que pasa por los nombres de Sección Mortuoria y Muñecas de Acero, junto a Juan Manuel Suárez y algún batería provisional a quien en poco tiempo sustituiría de forma definitiva Pako Galán. Roberto Moso, de Zarama, les propone el nombre Eskorbuto por el aspecto demacrado y deprimente que lucían los tres. Debutan en las fiestas de un colegio ante un público con una media de edad de diez años
Tras grabar un sencillo con canciones ya tan significativas dentro de la carrera del grupo como Mucha policía, poca diversión, tiene lugar una de las anécdotas más recordadas de la banda: son detenidos en Madrid por la policía por su nada tranquilizador aspecto. Se les aplica la Ley Antiterrorista al encontrar entre sus pertenencias una maqueta de lo que sería su primer disco, y que contiene temas como E.T.A. o Ma***to país España. El hecho es tan recordado por dos circunstancias: primero, porque las canciones de Eskorbuto, pese a la detención, son apolíticas hasta la abstracción. La banda disparaba en todas direcciones, lo que incluía a veces sus propios pies.
En segundo lugar, porque según contaron más adelante, se sintieron abandonados por una izquierda abertzale que debería haberles apoyado las 36 horas que estuvieron retenidos. Fue el principio de un desentendimiento con el punk más politizado de Euskadi y que les llevaría a renegar de la etiqueta del Rock Radical Vasco, que Eskorbuto entendía como una estratagema comercial sin auténtico significado político. Algo que, por otra parte, tampoco habría significado demasiado para ellos.
Es significativa la aparente contradicción entre los temas A la mi**da el País Vasco y Ma***to país España, que tocaban en los conciertos para soliviantar, respectivamente, al público vasco y al del resto del país.
En estos primeros discos, antes de la llegada de su cuarto álbum Los demenciales chicos acelerados en 1987, Eskorbuto se mostraron desafiantes y ácratas. Sus letras oscilaban entre el enfrentamiento directo, casi abstracto, contra todo lo que se moviera (“No hay amigos, ni enemigos / Lucha necia, todos contra todos” en Anti todo) a una vertiente más lírica y macabra, con temáticas más cercanas al post-punk, casi siempre responsabilidad de Juanma (“Cuando yo era pequeño, cuando era menor de edad / Conocí a una vieja nauseabunda, repugnante y putrefacta” en Tamara). Distintas variantes de un estilo troncal que no abandonaba nunca la crudeza expositiva y el impacto frontal de un sonido demoledoramente simple.
Los demenciales chicos acelerados llega en un momento en el que los grupos de punk vasco están empezando a encontrar nuevas vías para sus sonidos: Kortatu se encuentra entre El estado de las cosas y Kolpez Kolpe, La Polla Records acaba de sacar su obra maestra Donde se habla, Tijuana in Blue prepara su primer disco y ya comienzan a despuntar grupos tardíos del movimiento que se mueven en coordenadas más personales, como Zer Bizio? o Yo soy Julio César. El disco de Eskorbuto coquetea con el pop y presenta una estructura conceptual, que en La Fonoteca compararon con el Sandinista! de The Clash: “Después de sacar al mercado su obra maestra lanzan su obra más ambiciosa”.
Pero en lo privado, Eskorbuto seguían siendo “ratas de Vizcaya”, como se describían a sí mismos en el tema del mismo nombre: vendieron a dos discográficas distintas el master de Los demenciales chicos acelerados, con el consiguiente caos de la edición doble. Y Iosu y Juanma invirtieron en he***na las 50.000 pesetas que consiguieron para la supuesta contratación de un diseñador para la portada del disco, que los miembros de la banda liquidaron a golpe de collage y una foto de archivo de Hi**er. Pese a los severos problemas de adicciones de la pareja, en 1988 fundan su propia discográfica y se autoeditan Las más macabras de las vidas casi sin participación de Juanma, que había estado ingresado por sus problemas con la he***na.
En 1991 se celebra una gira por México a la que esta vez es Iosu el que no puede asistir por su delicado estado de salud, y a la vuelta, Eskorbuto graba un nuevo disco. Pese a los problemas de salud del bajista, que apenas giraría con la banda para presentarlo, y a una relación cada vez más deteriorada entre los dos líderes de la banda, el disco Demasiados enemigos es notable e incluye algunos de los últimos grandes temas de la banda, como Adiós Reina mía o Eskorbutín. Solo un año después fallecerían Iosu (ya desenganchado de la he***na, pero destrozado por el consumo tras tantos años) y Juanma. Pako seguiría con la banda, lanzando discos y actuando en directo.