23/03/2026
Hay personas que llegan y pasan.
Y hay otras que llegan y dejan algo.
Ayer, Rafa Dávila vino a Burgos de la mano de Lucidus y dejó algo que cuesta explicar y que se siente enseguida.
Naturalidad que desarma.
Sentido del humor que alivia.
Sensibilidad que cuida.
Autenticidad que se nota.
Rafa tiene una forma de estar que abre espacio, baja el ruido y permite que cada uno se encuentre.
Y cuando alguien así habla, permite que te reconozcas sin esfuerzo.
No fue solo una presentación. Fue un encuentro de los que ordenan por dentro y se quedan.
Su libro, Grietas y semillas, recoge esa misma forma de mirar. Acompaña, pone palabras y ayuda a entender desde el respeto en medio de tanta incomprensión.
Gracias, Rafa. Por tu forma de estar, de mirar y de escuchar.
Nos lo llevamos. Y eso ya no se pierde.
orientador