22/04/2026
Qué fácil es cambiar la imagen que uno tiene de otra persona, mi buen Sancho.
Corina, berraca en las calles de Caracas defendiendo la democracia, liderando marchas en vez de exilándose, poniendo en riesgo su vida y su libertad. Una héroe. Inspiradora frente a un Maduro rebuznador.
Para luego acabar lamiendo las suelas de los zapatos de un genocida delirante, recibida por la puerta de servicio de la blanca casa, deshonrando un premio centenario para mitigar los berrinches del gañán, para acabar recibiendo cómo premio un comentario de lo querida y linda que es, pero sin el respaldo y liderazgo que sí tienen los hermanos Rodríguez.
Y ahora en España recibiendo la Medalla del Ayuntamiento, cuidado Ayuso no vaya a caer también en manos del Marqués Zanahoria!, y desplantando al Presidente del Gobierno con una frase que lo deja a uno helado: Hay que estar del lado de la justicia y la democracia. Siendo Sánchez de los primeros que se opusieron al genocidio en Gaza y a la guerra sinsentido de Irán. Enfrentando a Trump y sus Lacayos.
Se me derrumbó Corina. De su fiereza frente a la democracia bananera no queda nada. Servilismo esperando las migajas que caigan de la mesa del Emperador arrogante y en descomposición.
Lástima Corina que tú afán por llegar, aflore tu verdadera esencia.