02/06/2026
Hemos visto al alcalde, Juan Franco, anunciar a bombo y platillo una reunión de urgencia para exigir soluciones por los vertidos en la playa de Levante. Nos pide paciencia porque la obra está en 'fase crítica'. Lo que no cuenta el alcalde es que esa obra tenía un plazo de 9 meses; empezó en noviembre de 2024 y tenía que estar terminada en agosto del año pasado. ¡Llevamos casi un año de retraso!
Pero lo más flagrante es el teatro que nos quieren vender. El alcalde dice que le va a exigir responsabilidades a la empresa pública Arcgisa. ¿Y quién es el máximo responsable y Consejero Delegado de Arcgisa? Su propio concejal, Manuel Abellán. Se reúnen ellos mismos con ellos mismos para pedirles cuentas a ellos mismos.
Y encima nos toman por tontos con los comunicados oficiales. Dicen en la web municipal que el cierre de la playa es 'preventivo' y 'en coordinación' con la Junta de Andalucía. Pero lean la letra pequeña: han cerrado porque han recibido un requerimiento directo, una orden obligatoria de la Delegación de Salud ante la gravedad de los vertidos fecales. No han cerrado para prevenir; han cerrado porque los han pillado.
¿Y qué se creen? ¿Que mañana termina la obra y el problema se evapora? Aunque conecten los tubos esta semana, la playa no se abre automáticamente. El Ayuntamiento no tiene esa competencia. Ahora dependemos de los tiempos de Sanidad de la Junta, que tendrá que venir a tomar muestras, analizar la calidad microbiológica del agua y decidir si es seguro bañarse. Su falta de previsión y su año de retraso nos han robado el inicio de la temporada.
Basta ya de tomarnos el pelo. La 'fase crítica' no es de los tubos, es de su gestión. Mientras ustedes juegan a exigir soluciones en los despachos tapándose las vergüenzas unos a otros, los linenses se quedan sin playa en junio y pagando religiosamente un canon de depuración en su recibo.