31/07/2026
No solo arde el monte, también arde la verdad.
Cada verano asistimos a montes arrasados, miles de personas desalojadas y demasiadas excusas para no asumir responsabilidades. Se habla de pirómanos, se niega el cambio climático, se culpa a otras administraciones o incluso se afirma que la normativa impide limpiar los montes. Sin embargo, los datos desmontan todo eso.
España ha sufrido en los últimos 25 años 91 olas de calor, frente a las 43 registradas en los 25 años anteriores. La temperatura media ha aumentado 1,75 ºC; los días de ola de calor han pasado en un periodo de 25 años de 210 a 510 y la media anual ha crecido de apenas 3 días en los años setenta a 22 en la última década. Además, en los últimos diez años se han batido 221 récords de calor. Negar esto es negar la evidencia científica.
Tampoco es cierto que la mayoría de los incendios sean obra de pirómanos. De los incendios provocados, solo el 6,7% son provocados por personas con trastornos mentales, mientras que las quemas agrícolas y para la generación de pastos suponen el 35,7 %. Y respecto a la limpieza del monte, la Ley de Montes, en su artículo 48, no la prohíbe, al contrario, obliga a limpiar, siendo las comunidades autónomas quienes tienen toda la competencia y de manera exclusiva. El problema no es la ley, sino la falta de voluntad política y de recursos. Ahí está el ejemplo de nuestra Comunidad que redujo un 86 % su presupuesto de prevención en los últimos 15 años.
La solución pasa por invertir mucho más, aumentar las plantillas de bomberos forestales, mejorar sus condiciones laborales y mantenerlos contratados durante todo el año, además de renovar una flota de medios de extinción cada vez más envejecida y escasa.
En el ámbito municipal también existen responsabilidades, la normativa autonómica permite a los ayuntamientos la creación y el mantenimiento de franjas de protección o cortafuegos alrededor de los núcleos de población.