11/07/2022
Algunos “ periodistas” para evitar no pronúnciarse sobre el hecho cierto y comprobado, de una de las operaciones más escandalosas y eficaces contra la democracia en España, que fue la persecución política contra Podemos y su secretario general para alterar el resultado de las urnas, publicando falsedades a sabiendas, construidas por las cloacas del estado en connivencia con periodistas, ahora, ante las evidencias publicadas, diluyen sus opiniones renovando la inquina que siempre le han tenido a la formación morada y autoconcediendose para ellos mismos, su “ inquebrantable” ética periodística sin que nadie en el momento se la haya cuestionado, aún habiendo suficientes toneladas de constaciones para ello, cuyas evasivas los coloca del lado de los inquisidores, y a favor del corporativismo nada gratuito para mantener su sueldo en la tertulia del conspirador, antes que de la democracia, el derecho constitucional a una información veraz, y los convierte en despreciables y miserables periodistas donde por imperativo del poder mediático se deposita el mencionado derecho constitucional del que soy titular. Es el caso de Lucia Méndez ( El Mundo) y Paloma Cervilla (ABC), esta mañana en la Hora de la 1.
Regular la propiedad de los medios de comunicación privados, donde se deposita un bien público y común, para sancionar la basura falsa e interesada que se difunde, debiera ser un objetivo transcendental del gobierno de coalición, que adquiere más relevancia que cualquier otra medida progresista adoptada por este gobierno, y explica por qué la mayoría de la gente está de acuerdo con las medidas adoptadas por el gobierno de coalición y al mismo tiempo suspenden al ejecutivo.