11/02/2026
PODEMOS ASTURIES ANTE LA UNIDAD DE LA IZQUIERDA ASTURIANA
10 de febrero
PODEMOS ASTURIES ANTE LA UNIDAD DE LA IZQUIERDA ASTURIANA
Documento aprobado por el Consejo de Coordinación y el Consejo Ciudadano Autonómico de Podemos Asturies
Martes, 3 de febrero de 2026
Es difícil recordar un momento que no sea electoral en la historia reciente de Asturies y del conjunto del Estado. El presente ciclo, iniciado el pasado diciembre en Extremadura, continuará en Aragón, Castilla y León y Andalucía en este primer semestre de 2026. Como cada vez que nos enfrentamos a las urnas, tanto el debilitado PSOE de Pedro Sánchez como otras fuerzas a su izquierda, agitan el miedo a la llegada de la extrema derecha como mantra vacío de contenido para instar a la unidad de la izquierda. Pero la extrema derecha ya está aquí y la unidad por la unidad es una cantinela que, con la aparición de Sumar tras la liquidación interesada de Unidas Podemos en 2023, parece estar dirigida únicamente a que nuestra formación política acepte al trágala cualquier acuerdo electoral, so pena de ser culpable de todos los males y fracasos del conjunto de la izquierda.
Podemos es el partido de la unidad, porque trajo la posibilidad del primer gobierno de coalición de la democracia reciente. Como bien dijo nuestra candidata en Extremadura, Irene de Miguel, «la unidad hay que creérsela». Extremadura nos demuestra que cuando Podemos lidera, cuando se trabaja desde el respeto y no desde la sopa de siglas sin respaldo de una militancia —o se pacta alegremente con quien la secuestra—, las izquierdas avanzan. No obstante, nuestra posición es cristalina: la unidad por la unidad no es nada; ni es ni debe ser un fin en sí misma, ni debe tener como prioridad el mantenimiento de sillones y direcciones generales más allá de 2027.
Necesitamos un trabajo político de izquierdas bastante más valiente frente a un PSOE que todo lo está privatizando en Asturies. La falta de complejos a la hora de enfrentarse a la ultraderecha que alza los brazos en las calles de Xixón se debería traducir en una gestión diligente y firme en materia de memoria democrática, de derechos LGTBI, de protección de nuestros servicios públicos (gravemente amenazados por las facilidades puestas a la privatización sanitaria y de la universidad emprendida por Barbón), de defensa de nuestro medio natural o de soluciones reales a la crisis de la vivienda. Muchos de estos asuntos son competencias de Izquierda Unida en un gobierno de coalición con el PSOE que no está actuando en un sentido progresista.
La supuesta amenaza de la extrema derecha es ya una realidad que, paso a paso, está revirtiendo algunas de las políticas y consensos más avanzados de nuestra democracia, pero no es menos cierto que, como dijo la exministra Irene Montero, al fascismo se le para con más derechos. Y es aquí donde reside la clave de la cuestión y donde exigimos seriedad. No parece responsable apelar de manera reiterada a esa futura unidad cuando se tiene la capacidad de gobernar, de ejecutar y, por tanto, de transformar. No parece estratégico apelar a «frentes populares» cuando se tienen en las manos sobradas herramientas para hacer políticas que no solo mejoren el día a día de la gente, sino que den la batalla ideológica a la extrema derecha.
Nuestra posición ante las apelaciones a la unidad en Asturies, iniciadas en 2025 por Izquierda Unida, sigue siendo la misma que entonces, pero ante la reiteración de los mecanismos por los cuales habrá actores y actrices interesados en colgarle a Podemos el sambenito o la responsabilidad de que no se logre esa unidad, queremos hacer algunas apreciaciones. Cuando el señor Zapico invocó un «frente popular» que incluía al propio PSOE, le recordamos que tiene acceso al BOPA y a legislar para cambiar la vida de la gente en Asturies. A nuestro juicio, la forma de preparar el terreno para 2027 era —y sigue siendo— hacer política valiente durante toda la legislatura, algo que echamos notablemente en falta en este ciclo.
No obstante, la apelación al «bloque de la izquierda» siguió siendo la tónica general en la negociación presupuestaria de diciembre de 2025, como forma de instalar una realidad inexistente en la opinión pública asturiana. La premisa principal para el pacto de las cuentas era ese miedo a la ultraderecha y, en la escenificación de acuerdos por la izquierda, se renunció a la valentía política para vender medidas cosméticas que solo allanan el camino discursivo hacia la reedición de las actuales marcas electorales en la Xunta Xeneral.
Es momento de recordar, a este respecto, que el voto de 21.000 asturianas y asturianos en la cámara autonómica está secuestrado por una persona que, desde el Grupo Mixto, emplea los recursos y el crédito del trabajo militante ajeno en su propio beneficio, recurriendo para ello a una marca que juega a la confusión, utilizando la denominación de nuestras antiguas formaciones municipales para paliar la virtual inexistencia de su espacio político. Somos, la marca con la que personas que pertenecieron y dinamitaron la viabilidad de Podemos Asturies, pretende existir en la realidad política asturiana para asegurar puestos, pero no programa, afirma que se trata de un «suicido político» no acudir de forma conjunta a las urnas de 2027, en una apelación que, además de a nuestra formación, se refiere a Izquierda Unida, Movimiento Sumar (fuerza cuya inexistencia en el país es obscena), IAS, Equo o Aína.
Además de estar algo cansadas del sempiterno discurso del miedo a la extrema derecha, desde Podemos Asturies cuestionamos la legitimidad de dicha marca unipersonal para hablar de valores de izquierda. Pocas lecciones puede dar quien ocupa un escaño que pertenece a otra formación política. Sobre todo, por la absoluta falta de trabajo político de ese escaño secuestrado en esta legislatura, que regala el voto al PSOE a la mínima oportunidad. Parecería que su ocupante, al igual que otros actores a la izquierda de los socialistas, están más preocupados de su supervivencia individual cuando concluya la actual legislatura que de cualquier otra cosa. Así, con este documento hacemos explícito que no reconocemos esa marca comercial, Somos, como actor político legítimo en Asturies.
Podemos es el partido que demostró mayor generosidad e inteligencia política al favorecer la coalición con Izquierda Unida que dio lugar a Unidas Podemos y a ese gobierno de coalición progresista que tantos avances en materia laboral, salarial o de derechos feministas, entre otros, dio al conjunto del Estado. Llegará el momento de hablar de unidad ante 2027 y no vamos a rehuir nuestro compromiso ni nuestro papel en esa discusión. Pero lo haremos, como siempre, con formaciones políticas reales, no con marcas virtuales importadas de otros territorios o con personas particulares de dudosa solvencia para dar lecciones a nadie, toda vez que ningunean el voto de miles de asturianas.
Hoy en día, Podemos Asturies está centrado en cumplir los objetivos políticos respaldados en nuestros procesos internos de 2024: fortalecimiento organizativo, recuperación de músculo militante con la creación o reactivación de círculos, presencia constante en la calle para llevar a cabo un trabajo político cotidiano, también en las instituciones municipales en las que tenemos representación, que nos permita conformar candidaturas valientes y transformadoras en el próximo ciclo electoral.
Sabemos que 2026 no será un año cómodo para Podemos Asturies, en parte por la necesidad de tensionar la organización hacia el ciclo electoral, en parte por el empeño de otros actores políticos en girar el discurso hacia la unidad, de forma que quien se quede fuera de esta cargue con la culpa del fracaso de una parte muy concreta de la izquierda que pudiendo hacer más se conforma con acompasarse al PSOE sin alzar en exceso la voz.
En previsión de estos escenarios y ante la convicción militante que albergamos de que nuestra tarea y nuestro camino son claros y coherentes, el Consejo Ciudadano Autonómico de Podemos Asturies y su Consejo de Coordinación invitan a toda la militancia a reforzar la participación interna en nuestras Comisiones Sectoriales y Círculos y a continuar con la presencia activa y seria en las movilizaciones que emprende la sociedad civil asturiana.
Sí se puede!
PODEMOS ASTURIES ÉNTE LA UNIDÁ DE LA ESQUIERDA ASTURIANA
Documentu aprobáu pol Conseyu de Coordinación y pol Conseyu Ciudadanu Autonómicu de Podemos Asturies
Martes, 3 de febreru de 2026
Ye difícil recordar un momentu que nun sía electoral na hestoria recién d’Asturies y del conxuntu del Estáu. El ciclu presente, qu’entamó l’avientu pasáu n’Estremadura, va siguir n’Aragón, Castiella y Llión y Andalucía nesti primer semestre del 2026. Como cada vez que mos enfrentamos a les urnes, lo mesmo’l debilitáu PSOE de Pedro Sánchez qu’otres fuercies a la so esquierda sopelexen el mieu a la llegada de la estrema drecha como mantra vacíu de conteníu pa llamar a la unidá de la esquierda. Pero la estrema drecha yá ta equí y la unidá pola unidá ye una cantinela que, cola apaición de Sumar tres la lliquidación interesada de Xuníes Podemos nel 2023, paez tar dirixida únicamente a que la nuesa formación política acepte a la trágala cualquier alcuerdu electoral, so pena de ser culpable de tolos males y fracasos del conxuntu de la esquierda.
Podemos ye’l partíu de la unidá, porque trexo la posibilidá del primer gobiernu de coalición de la democracia recién. Como bien dixo la nuesa candidata n’Estremadura, Irene de Miguel, «la unidad hay que creérsela». Estremadura demuéstramos que, cuando Podemos lidera, cuando se trabaya dende’l respetu y non dende la sopa de sigles ensin respaldu d’una militancia —o se pauta allegremente con quien la secuestra—, les esquierdes avancen. Sicasí, la nuesa posición ye cristalina: la unidá pola unidá nun ye nada; nin ye ni tien de ser un fin en sigo mesma, nin ha tener como prioridá’l mantenimientu de sillones y direcciones xenerales más allá del 2027.
Necesitamos un trabayu políticu d’esquierdes abondo más valiente frente a un PSOE que tolo ta privatizando n’Asturies. La falta de complexos a la hora d’enfrentase a la ultradrecha qu’alza los brazos nes cais de Xixón debería traducise nuna xestión dilixente y firme en materia de memoria democrática, de drechos LGTBI, de protección de los nuesos servicios públicos (peramenazaos poles facilidaes puestes a la privatización sanitaria y de la universidá entamada por Barbón), de defensa del nuesu mediu natural o de soluciones reales a la crisis de la vivienda. Munchos d’estos asuntos son competencies d’Izquierda Xunida nun gobiernu de coalición col PSOE que nun ta actuando nun sen progresista.
La supuesta amenaza de la estrema drecha ye yá una realidá que, pasu ente pasu, ta revirtiendo dalgunes de les polítiques y consensos más avanzaos de la nuesa democracia, pero nun ye menos cierto que, como dixo la ex-ministra Irene Montero, al fascismu tórgaselu con más drechos. Y ye equí onde ta l’enquiz de la cuestión y onde esiximos seriedá. Nun paez responsable apellar de manera reiterada a esa futura unidá cuando se tien la capacidá de gobernar, d’executar y, polo tanto, de tresformar. Nun paez estratéxico apellar a «frentes populares» cuando se tienen nes manes ferramientes a esgaya pa faer polítiques que non solo ameyoren el día a día de la xente, sinón que dean la batalla ideolóxica a la estrema drecha.
La nuesa posición énte les llamaes a la unidá n’Asturies, qu’escomenzó nel 2025 Izquierda Xunida, sigue siendo la mesma que daquella, pero por causa la reiteración de los mecanismos polos qu’habrá actores y actrices con interés n’encolinga-y a Podemos el sambenitu o la responsabilidá de que nun se llogre esa unidá, queremos faer delles apreciaciones. Cuando’l señor Zapico invocó un «frente popular» qu’incluyía al propiu PSOE, recordámos-y que tien accesu al BOPA y a llexislar pa cambiar la vida de la xente n’Asturies. Al nuesu paecer, la manera de preparar el terrén pal 2027 yera —y sigue siendo— faer política valiente en tola llexislatura, dalgo qu’echamos en falta bien d’ello nesti ciclu.
Con too y con eso, l’apellación al «bloque de la esquierda» siguió siendo la tónica xeneral na negociación presupuestaria d’avientu del 2025, como manera d’afitar una realidá inesistente na opinión pública asturiana. El fundamentu principal pal pautu de les cuentes yera esi mieu a la ultradrecha y, na escenificación d’alcuerdos pela esquierda, arrenuncióse a la valentía política pa vender midíes cosmétiques que namás allanen el camín discursivu hacia la reedición de les marques electorales actuales na Xunta Xeneral.
Ye momentu de recordar, al respeutive, que’l votu de 21.000 asturianes y asturianos na cámara autonómica ta secuestráu por una persona que, dende’l Grupu Mestu, emplega los recursos y el creitu del trabayu militante ayenu en beneficiu propiu, recurriendo pa ello a una marca que xuega al enguedeyu, usando la denominación de les nueses antigües formaciones en conceyos p’amazcarar la virtual inesistencia del so espaciu políticu. Somos, la marca cola que persones que pertenecieron y dinamitaron la viabilidá de Podemos Asturies, pretende esistir na realidá política asturiana p’asegurar puestos, pero non programa, afirma que se trata d’un «suicidiu políticu» nun acudir de manera conxunta a les urnes del 2027, nuna apellación que, amás d’a la nuesa formación, refierse a Izquierda Xunida, Movimientu Sumar (fuercia con una inesistencia recamplante nel país), IAS, Equo o Aína.
Amás de tar dalgo cansaes del sempiternu discursu del mieu a la estrema drecha, dende Podemos Asturies cuestionamos la llexitimidá de la mencionada marca unipersonal pa falar de valores d’esquierda. Poques llecciones pue dar quien ocupa un escañu que pertenez a otra formación política. Sobre manera, pola
absoluta falta de trabayu políticu d’esi escañu secuestráu nesta llexislatura, que regala’l votu al PSOE a la mínima oportunidá. Paecería que la ocupante, lo mesmo qu’otros actores a la esquierda de los socialistes, tán más preocupaos de la so supervivencia individual cuando concluya la llexislatura actual que de cualquier otra cosa. Asina, con esti documentu facemos esplícito que nun reconocemos esa marca comercial, Somos, como actor políticu llexítimu n’Asturies.
Podemos ye’l partíu que demostró mayor xenerosidá ya intelixencia política al favorecer la coalición con Izquierda Xunida, que dio llugar a Xuníes Podemos y a esi gobiernu de coalición progresista que tantos avances en materia llaboral, salarial o de drechos feministes, ente otros, dio al conxuntu del Estáu. Va llegar el momentu de falar d’unidá énte’l 2027 y nun vamos safamos del nuesu compromisu nin del nuesu papel nesi discutiniu. Pero fadrémoslo, como siempres, con formaciones polítiques reales, non con marques virtuales importaes d’otros territorios o con persones particulares de duldosa solvencia pa dar llecciones a naide, viendo que desprecien el votu de miles d’asturianes.
Güei en día, Podemos Asturies ta centráu en cumplir los oxetivos políticos respaldaos nos nuesos procesos internos del 2024: fortalecimientu organizativu, recuperación de músculu militante cola creación o reactivación de círculos, presencia constante na cai pa realizar un trabayu políticu cotidianu, tamién nes instituciones de conceyos nes que tenemos representación, que mos permita conformar candidatures valientes y tresformadores nel próximu ciclu electoral.
Sabemos que 2026 nun va ser un añu cómodu pa Podemos Asturies, en parte pola necesidá de tensionar la organización hacia’l ciclu electoral, en parte pol empeñu d’otros actores políticos en xirar el discursu hacia la unidá, de manera que quien quede fuera d’esta cargue cola culpa del fracasu d’una parte mui concreta de la esquierda que, pudiendo faer más, confórmase con acompasase al PSOE ensin alzar n’escesu la voz.
En previsión d’estos escenarios y énte la convicción militante que tenemos de que la nuesa xera y el nuesu camín son claros y coherentes, el Conseyu Ciudadanu Autonómicu de Podemos Asturies y el so Conseyu de Coordinación inviten a tola militancia a reforzar la participación interna nes nueses Comisiones Sectoriales y Círculos y a siguir cola presencia activa y seria nes movilizaciones qu’entama la sociedá civil asturiana.