22/04/2016
Liderazgo ciudadano y político
¿Qué distingue a un rey y señor? ¿Cuáles son los atributos y los recursos que tiene el líder de nivel 5 para gobernar una situación, un emprendimiento, una responsabilidad pública o una ciudad o nación? Permíteme aterrizar varios pensamientos que Samuel, el profeta, refiere cuando habla de David, el padre de generaciones de reino y justicia.
- Lo primero es la sabiduría conforme a la sabiduría de un ángel de Dios, para conocer lo que hay en la tierra (2 Sam 14.17, 20). Las decisiones de gobierno se basan en el discernimiento de lo bueno y de lo malo. Todo lo que favorezca el reino y permita crear las mejores condiciones de vida para la sociedad debe provenir del ejercicio inteligente de la sabiduría de Dios.
- Lo segundo es carácter íntegro, capaz y poderoso para movernos a la adoración en la cumbre del monte, sobre todo cuando nos enfrentamos a adversidades, en ocasiones provocadas por nosotros mismos. La identidad de adoradores en espíritu y verdad nos llevará siempre en ascenso hasta el monte más alto.
- La unción de la osa (17.8). Considera estas palabras de Husai, cuando habla de David el rey, huyendo de su hijo: "tú sabes que tu padre y los suyos son hombres valientes y que están con amargura de ánimo, como la osa en el campo cuando le han quitado sus cachorros. Además, tu padre es hombre de guerra...". Cuando estaba leyendo esta porción recordé una imagen de Renacido, cuando el protagonista es atacado por una osa para defender a sus hijos. Qué feroz, impactante y poderosa es esta imagen. Creo que así es la unción de la osa en un rey: ataca, arrebata, toma la suyo, domina, somete, controla la situación, gobierna las circunstancias, ejerce el carácter íntegro, es lo que es, un rey, un señor.
¡Echemos mano de lo que somos en Cristo Jesús!
¡Seamos operadores del Reino! ¡Estamos habilitados/as para gobernar cualquier situación con sabiduría, inteligencia y unción poderosa!
¡Dejemos de ser mendigos y tomemos nuestro rol protagonista en estos tiempos y en los que vienen!
¡Bendecido fin de semana!