21/04/2026
Cuando falta la palabra… aparece el ruido.
Lo que sucede en las escuelas no es violencia escolar.
Es violencia social que entra a la escuela.
Y la escuela… no puede sola. Necesita una familia que dialogue y ponga límites. Necesita un Estado que no abandone.
No podemos decir "es cosa de chicos" y mirar para otro lado. Están pidiendo ayuda a gritos. Nos necesitan. Necesitan a TODOS los adultos. Necesitan coherencia entre adultos. Límites claros. Muchas veces la escuela busca poner límites, pero es imposible si desde el otro lado (familias) hay resistencia.
Detrás de muchas conductas que preocupan hay algo más profundo:
adolescentes que necesitan ser vistos, escuchados, tenidos en cuenta.
Que buscan pertenecer.
Que buscan un lugar.
Que muchas veces no encuentran espacios de diálogo reales.
Y entonces aparece el ruido:
en retos virales, en mensajes, en paredes.
No para justificar.
Sí para entender.
Porque cuando un chico necesita ser visto…
lo va a intentar de alguna manera.
La pregunta es:
¿qué espacios de diálogo estamos generando los adultos para que los chicos no tenga que "gritar acá estoy"? ¿Qué límites están pidiendo a gritos? ¿Cómo podemos darles aquello que necesitan?
La escuela es parte.
La familia también.
La sociedad entera.
Y solo juntos podemos hacer algo distinto.
Marian B