30/05/2026
Javier Cabrera, hace un análisis del panorama presidencial a pocas horas de las elecciones. Dice que el éxito del candidato Iván Cepeda no está en sus “méritos sino en los rotundos errores de la derecha y la debacle del centro”. “Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella se enfrascaron en una confrontación pasional, dejando en segundo plano los temas que realmente le importan al país”, advierte.
¿Cómo llega hoy Colombia a estas elecciones presidenciales?
A solo un día de las elecciones presidenciales en Colombia, el ambiente político se encuentra polarizado y lleno de incertidumbre. La clave de esta contienda no está en los méritos del candidato del Gobierno, Iván Cepeda, sino en los rotundos errores de la derecha y la debacle del centro. Veo a un candidato callado, que no da entrevistas, que no habla con nadie, que no va a debates, que no es carismático y que pasó de un 30% hace un año a marcar casi un 44%, según Invamer. Este crecimiento no es producto de una campaña efectiva, sino de la incapacidad de sus contendientes. Es un fenómeno que es culpa más de la estrategia de la derecha que virtud de la izquierda.
¿Es la seguridad o hay otros temas que han marcado esta jornada electoral?
Seguridad, salud, corrupción, empleo y economía. Las encuestas miden esos cuatro puntos y son falencias que la derecha no supo atacar, se dedicaron a pelear entre ellos y eso ha sido un error estratégico de la derecha grandísimo. La derecha nunca comprendió que aquí la pelea era para ganar la Presidencia. Comenzaron a pelear para ver quién ganaba la segunda vuelta y a golpearse con ataques personales. En política, cuando un ataque se vuelve personal, se pierde la estructura para debatir. Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella se enfrascaron en una confrontación pasional, dejando en segundo plano los temas que realmente le importan al país. Dejaron a Cepeda libre, creciendo a sus anchas, mientras la derecha se peleaba los votos. La gente no quiere saber de la pelea entre Abelardo y Paloma; le interesa la salud, la seguridad y la corrupción.
¿Quién ganó y quién perdió con la no realización de debates?
Para mí ganó Cepeda porque nunca se pudo mostrar las debilidades que tiene. Aún más, no hubo debate ni siquiera con la candidata vicepresidencial. Los candidatos vicepresidenciales son relevantes de cara a esta elección, porque ante una falta temporal o absoluta del Presidente, quien asume la Presidencia es el Vicepresidente. Y tampoco hubo debates con los candidatos vicepresidenciales.
¿Qué papel jugaron las encuestas presidenciales para la presente contienda?
Yo creo que mucho, aunque hay incredulidad entre los sectores. La verdad es que las encuestas marcan una tendencia. Y esa tendencia está generando un fenómeno que se llama el voto útil. El centro, que creíamos que iba a llamar más la atención, terminó perdido y diluido por falta de liderazgo. No fueron capaces de interpretar lo que el país necesitaba. La gente no vota por el candidato, la gente vota por sí misma. Vota por lo que quiere. Abelardo sabe representar lo que la gente quiere: seguridad y certeza. Cepeda conecta con el populismo de los subsidios y dar voz a los no escuchados. Mientras tanto, Paloma, por contestarle a Abelardo, dejó de hablar de los problemas reales.
¿Usted cree que en estas últimas horas de cara a las elecciones haya algunos indecisos de Paloma que puedan terminar finalmente en el momento de votar por Abelardo?
Creo que eso es lo que está pasando y lo que va a pasar, por el concepto de voto útil; toda la gente se está yendo a votar por Abelardo, porque se dieron cuenta que lo de Paloma no lo va a lograr. Y en política, la gente tiene que percibir que usted sí es capaz de ganar. No se trata solo de ideología, sino de quién puede ganarle a Cepeda.
¿Cuándo se está en estas etapas tan decisivas para el país, no cree que el hecho de que no se hayan conocido las propuestas de los candidatos el perdedor termina siendo el país?
La gente está votando más por emoción y por la figura del candidato que por las propuestas. Eso no es bueno para Colombia en el momento que estamos viviendo, poniendo en juego la salud, la seguridad y la lucha contra la corrupción.
¿Qué cree que va a pasar en segunda vuelta?
Lo que viene para esta segunda vuelta no es sencillo. Va a haber un cambio de discurso y la necesidad de unirnos en torno a lo que el país necesita. La gran pregunta es: ¿qué va a hacer la derecha? ¿Podrá unirse o seguirá fragmentada? Estamos eligiendo una tendencia ideológica de futuro para el país: izquierda o derecha, y el centro tendrá que decidir hacia dónde se inclina.