28/06/2026
En la sesión del Consejo General del INE se analizó la solicitud de registro de nuevas organizaciones que buscan constituirse como partidos políticos nacionales, una decisión de la mayor relevancia para la vida democrática del país.
Mi voto partió de una convicción: la creación de un partido político nacional exige mucho más que el cumplimiento de un requisito numérico.
Cuando existen irregularidades acreditadas que generan dudas sobre la autenticidad de las afiliaciones y la transparencia en el uso de los recursos durante el proceso constitutivo, el Instituto debe actuar con el mayor rigor.
Por ello, propuse negar el registro de la organización “Que Siga la Democracia”. No se trata de restringir el derecho de asociación, sino de proteger la libertad de afiliación, la certeza jurídica y la integridad del sistema de partidos políticos.
La democracia se fortalece cuando las reglas se aplican con objetividad, imparcialidad y sin excepciones.
Registrar un partido político nacional es una de las decisiones de mayor trascendencia para la autoridad electoral. Por ello, el análisis no puede limitarse a verificar el cumplimiento de requisitos numéricos; debe garantizar que todo el procedimiento se haya desarrollado con estricto apego a la Constitución y a la ley.
En la sesión del Consejo General consideré que México Tiene Vida, A.C. no acreditó plenamente dichos requisitos.
Mi voto se sustentó, por una parte, en la participación activa de personas ministras de culto durante el proceso de constitución, una circunstancia que compromete el principio constitucional de separación entre el Estado y las iglesias. Por otra, en irregularidades relevantes en materia de fiscalización que impiden tener plena certeza sobre el origen y la aplicación de los recursos utilizados.
Proteger la legalidad también significa asegurar que quienes buscan integrarse al sistema de partidos políticos cumplan íntegramente las reglas que la Constitución establece para todas las organizaciones, sin excepciones. Esa fue la razón de mi voto.