16/11/2025
📖 🌑 La Noche en la Antigua Managua: Del Miedo a la Luz.
Las Tinieblas y el Imaginario Popular en el Siglo XIX.
Durante gran parte de la historia de la humanidad, la noche fue un tiempo de zozobra, no de descanso. En el pasado, el temor se extendía desde la aparición de entes sobrenaturales y delincuentes, hasta la incursión de animales salvajes.
Las noches, antes de la llegada de las luces artificiales, estaban llenas de peligros. La ausencia de alumbrado público y de una fuerza policial constante propiciaba un ambiente de miedo que invadía desde el ocaso hasta el alba.
De acuerdo con el historiador Gratus Halftermeyer, en la Managua de mediados del siglo XIX, las personas solían irse a dormir a las seis de la tarde para levantarse a las tres de la madrugada a pescar sardinas en la costa del lago Xolotlán. La vida nocturna era escasa y dominada por el folclore del terror.
La Licenciada Marcia Traña, en su libro Aspectos históricos sobre Managua, explica que en ese periodo, las figuras de temor de origen español e indígena ya habían arraigado en el inconsciente colectivo de los pobladores de Managua —principalmente de ascendencia indígena, mestiza y criolla—. Estos miedos se manifestaban durante las noches, exacerbados por la ausencia de luz eléctrica.
Existía la creencia de que a los trasnochadores los sorprendían la Gallina Clueca con sus pollitos y la Cerda que los seguía para morder. El Cadejo acompañaba al caminante nocturno, con sus dos variantes: el Cadejo Blanco (benigno) y el Cadejo Negro (el demonio). La Cegua atontaba especialmente a los mujeriegos y la Carreta Nahualt recorría las calles oscuras a medianoche, sin poder pasar por las esquinas debido a su forma de cruz.
Halftermeyer también relata las condiciones de seguridad:
> "No había policía urbana. Una ronda compuesta de cinco o seis soldados bajo el mando de un oficial que iba a caballo, y a quién la voz popular llamaba Chingos, era la que hacía la vigilancia de la población.
El bajo pueblo vivía en constante zozobra porque en las noches, y por los suburbios, salía la Zegua y la Carreta Nagua que asustaban a la gente sencilla con el fin de robar.
Indudablemente tales espantajos eran ladrones disfrazados que a la sombra de la noche y en aquel ambiente de ignorancia y de sencillez, hacían de las suyas en contra del haber del prójimo.
Por otra parte, en las selvas que rodeaban la ciudad, abundaban los coyotes, zahinos, leoncillos y tigres, que a veces hacían incursiones nocturnas al poblado con el natural temor de aquella gente."
🕯️ La Lucha Contra la Penumbra: Faroles de Kerosén
Para combatir la oscuridad, ya por el año 1860, el Alcalde, asistido por vecinos o alguaciles, exigía a los habitantes poner luz en el umbral de las puertas a fin de que las calles y veredas no estuvieran en tinieblas, al menos antes de las ocho de la noche, hora en que todos debían estar en su lecho.
Introducción del Alumbrado de Kerosén
La verdadera transformación comenzó a inicios de la década de 1870, durante la presidencia de Don Vicente Cuadra.
El 3 de octubre de 1872 se expidió el Acuerdo que establecía el alumbrado público en las calles de Managua, sustituyendo los faroles individuales que cada vecino colgaba en su casa. Esta mejora se implementó dos años más tarde y fue reglamentada y supervisada por el Municipio.
El Alcalde de ese entonces, Don Francisco Bermúdez, impuso p***s severas para quien destruyera el nuevo alumbrado:
Multa de 80 centavos por subirse a abrir un farol para encender un puro.
5 pesos por dañar un poste.
1 peso por romper un vidrio.
10 pesos por dañar el farol entero.
El Acuerdo detallaba que el costo sería sufragado por los vecinos:
> "2°. Los dueños de las casas y solares de la parte de la población en que se ponga el alumbrado, pagarán mensualmente... de dos a tres centavos por cada vara de frente a la calle alumbrada a proporción de la mayor o menor distancia del farol.
La distancia no podrá bajar de veinticinco varas ni exceder de cuarenta y cinco."
La Municipalidad estaba facultada para obtener un empréstito con el fin de financiar el proyecto, y se eximía de impuestos de importación a los útiles necesarios para el alumbrado. Además, se prohibía amarrar toda clase de animales a los postes.
Los "Candileros"
Frente al lote donde estuvo el Hotel Lupone se ubicaba la pequeña casita que servía como cuartel de la Candilería. Allí residía una patrulla de hombres que se encargaba de la logística del alumbrado. Los faroles de gas, colocados en postes de tres varas de altura en cada esquina, requerían atención constante.
Los candileros salían por las calles con una escalera al hombro, en la mañana, en la tarde y en la madrugada, para preparar, encender y apagar los faroles.
El alumbrado público de gas, legado por Don Vicente Cuadra y Don Chico Bermúdez, funcionó durante 28 años, siendo instalado en 1874. Cuando quedaron fuera de servicio, la Municipalidad de Managua obsequió 50 de estos faroles al municipio de Nagarote.
⚡💡 El Siglo de las Luces: La Energía Eléctrica
El siglo XX trajo consigo la modernidad. La luz eléctrica suprimió el alumbrado de gas y marcó el final de la era de los faroles. La antigua casita de la Candilería fue posteriormente ocupada por el Museo Nacional.
El 25 de diciembre de 1902 se inauguró el servicio de energía eléctrica pública y domiciliar en Managua. Las principales calles, edificios públicos y ciertas residencias privadas fueron los primeros en beneficiarse del nuevo sistema, con luces de arco voltaico en la calle y bujías en las casas.
Gratus Halftermeyer lo describe así:
> "Ya Managua tiene luz eléctrica que empieza a funcionar en la Noche Buena de diciembre de 1902...
La luz de las calles es blanca como la luna... Son globos que le llaman de arco voltaico...
La luz de las casas es de bujías...
Las calles están llenas de gente que pasea solo porque hay luz eléctrica, y van cantando sones de Pascua."
Artículo publicado por Jordy Mairena y Mauricio Meléndez para
《Academia de Antropología y Cultura de Nicaragua》(ACUN).
Imagen ilustrativa generada por IA.
¿Vos qué creés: de verdad aparecían espantos en la Managua antigua… o era el miedo en la oscuridad lo que hacía ver cosas? ¡Te leo en los comentarios!