10/07/2026
MAMA ENCARNA: A MES Y MEDIO DE SU PARTIDA, EL PUEBLO SIGUE BUSCANDO LA PUERTA DE LA SABIA QUE NOS CURÓ EL ALMA
Ya pasó mes y medio desde que la señora Encarnación Velásquez Hinostroza se nos fue a descansar con el Señor, sin embargo, en nuestro pueblo de Morochucos, las cosas se sienten igual.
Todavía hay gente que llega a su casita, con la esperanza de que ella salga a recibirnos con su sonrisa de siempre, buscando ese alivio que solo sus manos tenían, muchos aún no saben que nuestra abuelita ya no está, y al llegar a su puerta, el silencio les devuelve la noticia que duele en el pecho.
“No sé leer, pero sé salvar vidas”
Ella siempre decía eso con orgullo, no necesitaba de papeles ni títulos, porque su sabiduría la aprendió de la misma tierra,, ella era nuestra doctora del campo: conocía bien cómo la Chupa Sangre y la Cola de Caballo limpian el cuerpo, cómo la Muña y el Capulí cierran cualquier herida, y cómo la Ortiga nos devuelve la fuerza cuando estamos caídos.
Ella nos dejó un milagro: en toda su vida de partera, ni un solo niñito se le fue, mientras en los hospitales grandes a veces ocurren desgracias, ella, con sus hierbas y su cariño de madre, trajo a este mundo a mucha gente de nuestro pueblo.
Que su nombre no se pierda
Ahora que no está, nos damos cuenta de cuánta falta nos hace, su sabiduría era un tesoro de Morochucos y no podemos permitir que se olvide.
por eso, quiero pedirle al pueblo que nos unamos en una idea bonita: que una calle de nuestro distrito lleve su nombre,no para que sea solo un cartel, sino para que, al pasar por ahí, siempre nos acordemos de la abuelita que nos cuidó a todos, que su nombre quede grabado en nuestra tierra, igual que ella quedó grabada en nuestros corazones.
Mamá Encarnación ya no está entre nosotros, pero su espíritu sigue en el campo y en el cariño de nuestra gente. ¡Que su recuerdo nunca se apague!
Fotografía: INTI MEDIA
🔴 ¿Usted alguna vez se curó con ella o la conoció? Cuéntenos su recuerdo aquí abajo, para que todos sepamos lo mucho que valía nuestra Mamá Encarnación.