25/07/2026
¡Arrr, grumetes! Hoy dejo el sable envainado y tomo la brújula del debate. Que nadie se equivoque: en este galeón se respeta a cada marinero y a cada marinera, sin importar el color de su piel, su origen o el puerto del que provenga. Aquí no hay ataque personal; solo preguntas que merecen navegar con rumbo claro. ⚓
Si la travesía busca la igualdad, permitidme lanzar tres botellas al mar:
🏴☠️ ¿Por qué izar una semana dedicada únicamente a un grupo étnico y no una celebración que abrace a todas las mujeres y niñas, sin distinción de raza u origen?
🏴☠️ ¿Existe evidencia que demuestre que las mujeres y niñas afrodescendientes enfrentan desafíos tan particulares que justifiquen una conmemoración diferenciada mediante una ley?
🏴☠️ ¿El propósito de esta iniciativa es educar, reconocer un capítulo importante de nuestra historia y promover la inclusión, o podría terminar enviando el mensaje de que otros grupos quedan fuera de cubierta?
En los siete mares, un buen capitán sabe que la igualdad no consiste en cambiar de tripulación favorita, sino en procurar que todo el barco navegue con justicia. Si la intención es reconocer aportes históricos y combatir la discriminación, que el debate sea abierto, respetuoso y sustentado en argumentos, porque las mejores rutas se trazan con el mapa de la razón y no con el viento de las pasiones.
¡Arrr! Que hable la bitácora, que hablen las ideas y que la verdad marque el rumbo. 🏴☠️
OPINIÓN Ser mujer afrodescendiente en Costa Rica ha significado, históricamente, enfrentar una doble discriminación.
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