06/14/2026
Confianza a la Cual Aferrarte
Si un bravucón, el doble de tu tamaño, te está acosando, tienes una razón para sentirte intimidado. Pero si tienes un amigo, el doble del tamaño del bravucón, parado junto a ti, el bravucón tiene razones para sentir miedo.
Al saber que alguien más grande, más importante y más poderoso que tu enemigo te defiende, te sientes confiado.
Tal vez es por esto que el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, escribió la carta a los creyentes en Roma, recordándoles esta verdad:
“Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús; y porque ustedes pertenecen a él, el poder del Espíritu que da vida los ha libertado del poder del pecado, que lleva a la muerte.” Romanos 8:1-2 NTV
Puesto que los creyentes romanos le pertenecían a Jesús, ya no tenían que vivir sintiendo miedo. Dios hace que todas las cosas ayuden a bien a los que lo aman, y algún día, él hará que todo, incluyendo nuestros cuerpos, sea nuevo.
La verdad acerca de su identidad le dio valentía a Pablo…
“¿Qué podemos decir acerca de cosas tan maravillosas como estas? Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién podrá ponerse en nuestra contra?”
Romanos 8:31 NTV
Si el Creador y Sustentador de todo lo que existe se ha puesto de nuestro lado, ¿quién puede estar en contra nuestra? ¿Quién es capaz de tocarnos? ¿A quién se le ocurriría buscar una pelea que con certeza no la ganaría?
Alguien podrá dañar nuestros sentimientos e incluso nuestros cuerpos, pero no pueden tocar nuestras almas. No pueden oponerse al Dios viviente y tener éxito. No pueden ponerse en contra del pueblo de Dios sin dar cuenta de sus decisiones. Esto significa que cualquiera que sea el daño que nos hayan hecho, puede ser puesto en las confiables manos de Dios.
Podemos confiar en que Dios es nuestro Defensor y nuestro justo Juez.
Cuando nos convertimos en hijos suyos al aceptar a Jesús como nuestro Salvador, por gracia, a través de la fe, la fuerza de defensa más grande del universo, Dios en su plenitud (el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo), está por siempre de nuestro lado.