05/29/2026
Muchos de nosotros, los Demócratas de Dallas, le debemos muchísimo a Sylvia Collins. Ella es una gigante en nuestra comunidad: una mentora, una fuerza motivadora e inspiradora para el bien, una líder, una vecina, mi constituyente y mi amiga.
Sin la fe de Sylvia en nuestros valores compartidos y en nuestra gente, nuestro movimiento sería menos grande, más frío y más débil de lo que es. Sin su calidez y su espíritu vecinal, su amado hogar de Oak Cliff no sería el faro de esperanza vibrante y acogedor que ha sido durante generaciones. Sin el aliento y la generosidad de Sylvia —sin todos esos paquetes de material de campaña que repartimos juntos hace ya más de ocho años—, yo no sería su Representante Estatal.
Al igual que ustedes, confío en que Sylvia sea encontrada sana y salva, lista para unirse a nosotros en la lucha de nuestra comunidad por la justicia para las víctimas de la tragedia de ayer. Debemos creer en ella tal como ella cree en todos nosotros. No perderemos la esperanza.
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So many of us Dallas Democrats owe too much to Sylvia Collins. She is a giant in our community - a mentor, a motivating and inspiring force for good, a leader, a neighbor, my constituent, and my friend.
Without Sylvia’s belief in our shared values, and in our people, our movement would be lesser, colder, and weaker than it is. Without her warmth and neighborly spirit, her beloved home of Oak Cliff wouldn't be the vibrant, welcoming beacon of hope that it has been for generations. Without Sylvia’s encouragement and generosity, without all those packets of turf we knocked together over eight years ago, I wouldn't be her State Representative.
Like you, I hope that Sylvia will be found, unscathed and unharmed, and ready to join us in our community’s fight for justice for the victims of yesterday’s tragedy. We must believe in her just like she believes in all of us. We won't lose hope.