06/04/2026
USA: While Foreign Minister Marco Rubio has labeled every “left” or Marxist organization as “terrorist” and a threat to the U.S.—essentially anyone fighting for the rights of the working class—workers across the United States have a powerful response: join the Firmo Por Cuba campaign and march in solidarity!
Sign: www.firmoporcuba.com
The Roofers Union L36 know that workers in Cuba and workers in the USA have nothing dividing them. They want no war with Cuba but rather peace and prosperity for all the people of the world.
Those who have been fighting for workers' rights and community power, for dignified salaries and occupational safety, those who build houses but lack access to affordable housing, those who build the economy yet are suffering from racist fascist attacks by ICE, those who are drowning in gigantic hospital bills and families' student loans although they contribute their life at work, they know that the lust for profits and the need for people's subordination is the true fuel of the US imperialism.
They know that the Trump Administration might target Cuba now but the ultimate enemy is always the productive class within the belly of the beast.
EE. UU.: Mientras el secretario de Estado Marco Rubio ha calificado a toda organización de izquierda o marxista como “terrorista” y una amenaza para Estados Unidos, es decir, a cualquiera que luche por los derechos de la clase trabajadora, los trabajadores de todo el país tienen una respuesta poderosa: ¡sumarse a la campaña y marchar en solidaridad!
Firma: www.firmoporcuba.com
El Sindicato de Techadores Local 36 sabe que no hay nada que divida a los trabajadores de Cuba y a los trabajadores de Estados Unidos. No quieren una guerra contra Cuba, sino paz y prosperidad para todos los pueblos del mundo.
Quienes han estado luchando por los derechos de los trabajadores y el poder comunitario, por salarios dignos y seguridad laboral; quienes construyen viviendas pero no tienen acceso a una vivienda asequible; quienes construyen la economía y, sin embargo, sufren los ataques racistas y fascistas de ICE; quienes se ahogan en enormes facturas hospitalarias y en las deudas estudiantiles de sus familias a pesar de entregar su vida al trabajo, saben que la sed de ganancias y la necesidad de mantener subordinados a los pueblos son el verdadero combustible del imperialismo estadounidense.
Saben que la administración Trump puede atacar hoy a Cuba, pero que el enemigo fundamental siempre es la clase productiva dentro de las entrañas de la bestia.