13/05/2026
CUENTO: EL VIEJO ROQUE Y EL SILBIDO DE LA REFINERÍA
En Barrancabermeja, cuando el sol se pone y el Magdalena se vuelve naranja, se oye el silbido de la refinería.
Ese silbido lo conoce todo el mundo. Para unos es la hora de salida.
Para otros, es el recuerdo de lo que un día fue.
Mi abuelo Roque decía que ese silbido tenía historia.
Él llegó a Barranca en el 48, con una maleta de cartón y una camisa sudada.
Venía de San Vicente con las manos vacías y el sueño de trabajar en “la Tropical”, como le decían a la refinería en ese tiempo.
La compañía era gringa entonces, y los barranqueños decían que uno podía oler el petróleo desde la Estación. Roque entró de ayudante de mecánico.
Ganaba poco, pero ganaba. Y con eso levantó a mi papá, puso techo de zinc y compró una canoa para ir a pescar los domingos.
En el 51 pasó algo grande. La gente se levantó, hubo paro, hubo pelea.
Roque contaba que no era solo por plata. Era porque Barranca quería sentir que la refinería era de ellos,
no de los gringos.
Y el 25 de agosto de 1951, Ecopetrol nació. Colombiana, de nosotros.
Roque lloró ese día. No por el aumento, sino porque decía.
“Ahora sí, mijo, esto es nuestro. Lo que sale de aquí se queda aquí”.
Pasaron los años. Roque se jubiló en el 85, con 37 años metido en la refinería.
Ya no tenía las manos tan fuertes, pero tenía el pecho lleno de orgullo.
Cuando yo era pelao, él me llevaba al Malecón y me decía:
- Vea, mijo, ese humo que sale allá no es solo humo.
Es el sudor de Barranca.
Es la comida de muchas casas, la universidad de otros, el hospital que atendió a su mamá cuando usted nació.
- Pero abuelo, ¿y si un día eso se acaba?
Él me miró, escupió al río y dijo:
- Se acabará el petróleo, pero lo que no se acaba es lo que Barranca aprendió a hacer con él.
A levantarse, a luchar, a no agachar la cabeza.
Hoy Roque ya no está. Pero cada vez que suena el silbido de las 6 de la tarde, mi papá para lo que está haciendo y dice:
- Ahí está saludando el viejo Roque.
La enseñanza del cuento
1. *Identidad*: Ecopetrol no es solo una empresa en Barrancabermeja. Es parte de la historia de la gente.
El petróleo dio trabajo, pero también dio identidad.
2. *Lucha y pertenencia*: El 51 no fue solo un cambio de dueños. Fue decir:
“esto es nuestro, y lo vamos a cuidar”.
3. *Legado*: El petróleo se acaba, pero lo que queda es la gente, la cultura, la resiliencia barranqueña.
Barranca no es la refinería.
La refinería está en Barranca.
*Frase barranqueña*: _“Aquí el que no es de Ecopetrol, es hijo, sobrino o vecino de alguien que si.