17/04/2026
🔵Perdí mi hogar, pero no la fe.
Algunos recuerdan su primer amor, pero yo, llevo en mi memoria 50 segundos que cambiaron mi vida para siempre.
Recuerdo haber quedado atrapado en el baño de mi cuarto, mientras sentia como la tierra se movia, los platos reventaban, los transformadores explotaban, y gritos desgarradores como si de una película de terror se tratara.
El tiempo se detuvo por varios dias, semanas, meses. La magnitud del desastre era evidente: hoteles en ruinas, casas destruidas, cuerpos bajo el concreto, y otras escenas que prefiero no volver a revivir.
Manta estaba herida, más de 200 almas se apagaron, y tras diez años, el recuerdo aún sigue vivo, y pese a que nos quebró… también nos unió.
Hoy, esta bella ciudad sigue de pie, y, quienes estamos aquí, somos sobrevivientes para cumplir una misión: mantener viva la esperanza.
Porque aunque el alma se quiebre, también puede florecer con más fuerza.
Gracias Manta por tu resiliencia 💪🏽