09/03/2025
Chimamanda Ngozi Adichie, ensayista y novelista nigeriana, trae en “Todos deberíamos ser feministas” una obra sumamente humana y profunda.
Un libro que nadie debería perdérselo. Aquí una síntesis de algunas frases que se desarrollan en el mismo.
• “Algunas personas preguntan: ‘¿Por qué la palabra feminista? ¿Por qué no sólo dices que crees en los derechos humanos, o algo así? Porque eso sería deshonesto. El feminismo es, por supuesto, parte de los derechos humanos en general, pero elegir la vaga expresión derechos humanos sería negar que existe un problema de género específico. Sería una forma de pretender que no fueron las mujeres las que, durante siglos, han sido excluidas. Sería como negar que el problema de género tiene como blanco a las mujeres”.
• “Les enseñemos a las niñas a sentir vergüenza. ‘Cierra las piernas, cúbrete’. Les hacemos sentir como si por haber nacido mujeres ya fueran culpables de algo. Y así, las niñas crecen y se convierten en mujeres incapaces de decir que tienen deseo. Crecen para ser mujeres que se silencian a sí mismas. Crecen para ser mujeres que no pueden decir lo que realmente piensan. Y crecen –y esto es lo peor que le hacemos a las chicas– para ser mujeres que han convertido la capacidad de fingir en una forma de arte”.
• “El problema con el género es que prescribe cómo debemos ser, en vez de reconocer cómo somos. Imagina cuánto más felices seríamos, cuánta más libertad tendríamos para ser nosotros mismos, si no tuviésemos el peso de las expectativas de género”.
• “Pasamos demasiado tiempo enseñando a las niñas a preocuparse por lo que piensen de ellas los chicos. Y, sin embargo, con ellos no lo hacemos. No enseñamos a los niños a preocuparse por caer bien. Pasamos demasiado tiempo diciendo a las chicas que no pueden estar enojadas o ser agresivas o duras, lo cual ya es bastante malo, pero después nos damos la vuelta y nos dedicamos a elogiar o justificar a los hombres por las mismas razones. El mundo entero está lleno de artículos de revistas y de libros que le dicen a las mujeres qué tienen que hacer, cómo tienen que ser y cómo no tienen que ser si quieren atraer o complacer a los hombres. Hay muchas menos guías para enseñar a los hombres a complacer a las mujeres”.
• “Lo peor que le hacemos a los niños –a base de hacerles sentir que tienen que ser duros- es dejarlos con unos egos muy frágiles. Cuanto más fuerte se siente obligado a ser un hombre, más debilitado queda su ego. Y luego les hacemos mucho más mal a las niñas, porque las criamos para que estén al servicio de esos frágiles egos masculinos”.
Resumen basado en la publicación de malvestida.com