28/05/2016
De José Caraballo Cueto, economista.
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"El déficit fiscal y la deuda del gobierno estadounidense es proporcionalmente mayor ($48,700 de deuda por persona y 106% de su Producto Interno Bruto) que la del gobierno puertorriqueño, sin Estados Unidos estar en una depresión económica. Ningún congresista impondría una Junta de Control Fiscal al gobierno estadounidense ni le pediría una a China (uno de sus acreedores, que tiene menos deuda y menos déficit fiscal). Ningún congresista prohibiría que sus municipios o sus corporaciones puedan irse a quiebra, pero se lo prohíben a Puerto Rico (hoy y en el 1984). El Departamento del Tesoro pudo prestarle favorablemente a corporaciones privadas pero no puede hacerlo para un gobierno de 3.5 millones de personas.
Lo que no es bueno para Estados Unidos no es bueno para Puerto Rico. Por eso, el proyecto PROMESA es rechazado por amplios sectores dado su impacto sobre los trabajadores privados y públicos, sobre la pobreza y sobre nuestro colonialismo centenario. En un sondeo reciente una mayoría de economistas boricuas (de diferentes ideologías) rechazan una Junta de Control Fiscal federal. La inmensa mayoría de la sociedad civil también la rechaza, incluyendo las más de 42 organizaciones que testificaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En una cumbre de la diáspora boricua el mes pasado también observé una mayoría opuesta a esta Junta."
El déficit fiscal y la deuda del gobierno estadounidense es proporcionalmente mayor ($48,700 de deuda por persona y 106% de su Producto Interno Bruto) que la del gobierno puertorriqueño, sin Estados Unidos estar en una depresión económica. Ningún congresista impondría una Junta de Control