Balneario El Cóndor está ubicado en la franja costera de la provincia de Río Negro, República Argentina, en la margen sur de la desembocadura del río Negro en el Mar Argentino Esta ruta tiene su "km 0" en la rotonda de Av Leloir y ex Ruta 3 de Viedma, capital de la provincia, y su recorrido es paralelo a la margen sur del río Negro hasta llegar a su desembocadura en el mar Argentino, sitio en dond
e se encuentra la villa; a partir de aquí se convierte en el denominado Camino de la Costa, que recorre las distintas playas del litoral rionegrino bordeando el mar. El balneario debe su nombre a un barco de origen dinamarqués que llevaba ese nombre y que naufragó en esas costas en diciembre de 1881. Sus ocupantes fueron hospedados en la única estancia que había cerca del lugar y cuyos habitantes también eran daneses. Uno de los tripulantes del barco (el carpintero de a bordo) llamado Peter Hansen Kruuse se casó con una de las hijas del danés que administraba la estancia y se quedó para siempre en la Patagonia, tuvieron 13 hijos y uno de ellos fue el famoso corredor de autos Arturo Kruuse, otro hijo Emilio Kruuse fue el primer maestro recibido en la Patagonia, luego fue director del prestigioso colegio Normal de Viedma y también del Normal de Bahía Blanca. A lo largo de todo el recorrido, desde la desembocadura hasta El Faro pueden realizarse variadas actividades desde acuáticas, aéreas y terrestres. La playa es enorme de arenas finas y el color del mar es terroso, por los sedimentos del río Negro. Como toda playa patagónica es ventosa, pero lo compensa muy bien la buena temperatura de sus aguas. En la desembocadura, en una zona protegida por dunas, encontramos el paraje El Pescadero, se llega al mismo por su calle homónima, lugar donde se practica todo tipo de pesca de costa y embarcados, windsurf, canotaje, fourtracks y otros. Al Faro, se observan una nutrida colonia de loros barranqueros única en su tipo, se llega por la Av Costanera bordeando el mar, bien caminando por la playa desde el balneario o bien continuando por la RP 1, donde comienza el denominado Camino de la Costa que recorre todo el litoral rionegrino, ascendiendo por un suave declive a la cuchilla sur que cierra el Valle Inferior; aquí tenemos una vista panorámica de la cuchilla norte y una postal típica del paisaje patagónico. Al trepar la cuchilla ingresamos en lo distintivo de la costa patagónica: los acantilados, que varían en su composición geológica, forma y altura. En general no sobrepasan los 60 m. Más adelante y bifurcándose hacia la izquierda de la RP 1, a 5 km está el apostadero natural de lobos marinos que por un sistema de pasarelas ubicadas estratégicamente sobre el acantilado, permite ver la colonia y el comportamiento de sus integrantes.