08/04/2026
No tenía con quién dejar a su hijo. Así que se lo llevó al trabajo.
Este albañil de Vietnam quedó viudo poco después de convertirse en padre. Sin familia cercana, sin dinero para una guardería, sin opciones. Solo un bebé que dependía de él y un trabajo que no podía perder.
La solución fue un morral improvisado amarrado a la espalda y seguir adelante. En las fotos se le ve cargando costales de cemento de 50 kilos con el niño dormido sobre él, ajeno a todo, seguro en el único lugar donde sabía que nadie lo iba a dejar solo.
No todo el mundo tiene las mismas herramientas para criar a un hijo. Pero el amor siempre encuentra la forma.