31/12/2025
En la antigua Roma, el paso de un año a otro estaba custodiado por Jano, el dios de las puertas, los comienzos y los finales.
Dos rostros: uno mirando lo que fue, otro mirando lo que viene. Nada se cierra sin conciencia. Nada se abre sin intención.
Este 2025 se va así: como un año intenso, de movimiento interno y externo, invitándonos a frenar un poco y mirar con honestidad qué queda atrás y qué merece seguir.
Quería agradecerte por acompañarnos en Rincón Zen, incluso en este tiempo más silencioso. Este año me encontró en plena mudanza, ordenando espacios por fuera y por dentro, y eso me llevó naturalmente a bajar el ritmo de los cursos y encuentros. Fue un tiempo de acomodar, de escuchar, de preparar el terreno… porque no todas las puertas se atraviesan corriendo.
A veces, antes de abrir lo nuevo, hay que dejar que lo viejo termine de cerrarse.
Si todo sigue fluyendo como hasta ahora, a mediados de enero volvemos a encontrarnos, con cursos, encuentros y ese espacio compartido que tanto nos nutre. ✨
Que este nuevo año nos encuentre más presentes.
Que nos animemos a ser más auténticos, incluso cuando eso implica cambiar de rumbo.
Que tengamos la templanza para atravesar los desafíos y la claridad para aprender de ellos.
Que Jano abra puertas gentiles. Que lo que llegue tenga sentido. Y que cada paso nuevo esté un poco más alineado con quienes somos hoy.
Gracias por estar.
Lo que viene ya está tocando la puerta💫