21/11/2022
MAFIA SINDICAL, AJUSTE DE CUENTAS Y MÁS VIOLENCIA.
La pulseada por el poder de la UATRE no tiene respiro desde la vacante que dejó la muerte de quien sería su conductor por décadas; el controvertido MOMO VENEGAS, la UATRE no ha dejado de resquebrajarse como un iceberg que tiende a hundirse.
Esta Unión de trabajadores Rurales y Estibadores que nació al calor de los neoliberales años 90'; forjando poder a costa de negociados con gobiernos poco populares y con un conductor que mantenía estrechas relaciones con la entidades patronales,como la sociedad Rural entre otras.
Logró entrar a organizaciones internacionales como la OIT y UITA, con el discurso de la defensa de los trabajadores agrarios,aunque claro; distaba mucho de la realidad.
Mientras la organización se mantenía en un autárquico bloque, en el que poco se sabrá de disidencias.Nadie contrariaba el liderazgo de Venegas y quienes lo hacían sufrían consecuencias,silenciosas claro.Como fue el caso del Delegado pampeano Carlos Isequilla.
Mientras las condiciones de los trabajadores rurales se precarizaban y se sucedía la cultura de la explotación y negreo en el sector más vulnerable del país.UATRE, OSPRERA,GREGAR Y RENATRE,no paraban de recaudar millonadas apañados siempre por los gobiernos de turno.
En el año 2011 un trabajador golondrina denuncia malas condiciones de trabajo en Río Negro y es desaparecido.La organización nunca se pronunció sobre el caso.
Con la muerte de Venegas le sucedió Ramón Ayala, un personaje acusado de violar a una menor de edad pero nunca trascendió a los medios ya que todo fue acallado rápidamente.
Comenzando su conducción despidió a decenas de empleados de Uatre central aduciendo que eran ñoquis de Venegas.
El operativo fue rodear la oficina de Patovicas invitando a empleado indicado a retirarse del lugar.
En el año 2020 Ramón Ayala fallece como consecuencia del covid.
Allí se desencadena una feroz batalla por su sucesión en el poder de la OSPRERA , ya quien le sucedía en ese cargo era su discípulo y por entonces diputado nacional Pablo Ansaloni.
No así en la UATRE quien secundaba era el chaqueño José Voytenco. El problema es que este último también quería el manejo de la obra social que correspondía por orden divino ya que aduce,no puede existir un monstruo con tres cabezas., haciendo alusión a las tres entidades que maneja la organización UATRE, OSPRERA Y RENATRE.
Allí comenzó una disputa por el poder que terminó en la justicia con orden favorable para Ansaloni a quien no lo dejaban ingresar al edificio de calle Revonquista 630 CABA.
Si bien Ansaloni tiene la justicia de su lado, Voytenco transa con el poder político para ser intocable y comienza a desenvolverse con más impunidad. Trae un haz bajo la manga que es el concejo asesor central y desde allí comienza a desplazar a integrantes del secretariado llegando a ser 5 en total.
Termina de dar este golpe en un seudo congreso llevado a cabo en la provincia de Río Negro en 2021. Lo resuelto allí nunca fue avalado por el ministerio de trabajo, igual continuo su mandato con la mitad del secretariado sin mayores problemas, excepto los internos claro que son una olla a presión.
Lo curioso o no tanto, es que al reincorporarse Pablo Ansaloni al directorio de OSPRERA,hizo alianza con Voytenco para mantener una forzada paz y para poder culminar aquello que comenzó en el mandato de Ayala. Más despidos arbitrarios a empleados de la obra social se sucedieron el el país y ni hablar del paupérrimo manejo de la casi vaciada obra social OSPRERA, arcas que utilizaría para su posterior campaña electoral.
Tal es el descontento que piden anticipar las elecciones para diciembre del 2022.
En una estratégica jugada el necochense Mario Lastra y Pablo Ansaloni unen fuerzas y presentan una lista opositora aunque nunca fueron afines y la mayoría de sus congresales sceptaron la decisión como quién mastica un sapo. Esta estrategia logró sumar muchos congresales por lo que, a no ser a través de trampas y corrupción Voytenco se daba ya por perdido.
Faltando un mes para esas esperadas elecciones s da lugar a un hecho mafioso y sin precedentes, el chófer de Pablo Ansaloni es asesinado frente a la casa del dirigente en su cuidad natal. Esto deja abierta más aún las grietas y la exposición que ya tiene el gremio.
Mientras los trabajadores siguen azotados con sueldos de hambre con una inflación del %200, sin representación gremial y con la desidia que los somete hace siglos.
Lo que es seguro es que no se sienten representados por seudo mafiosos y que de alguna manera van a organizarse para tomar las riendas del gremio,esta vez sin negociar la cabeza de los compañeros.