28/05/2026
Ante la negativa del gobierno de la provincia de Buenos Aires a incorporar en sus líneas de gestión las necesidades más acuciantes de los vecinos y vecinas de barrios populares y los trabajadores de la economía popular, nos declaramos en estado de Alerta y Movilización.
*Los sectores populares en general y los movimientos sociales en particular enfrentamos todos los días las políticas de ajuste del gobierno nacional en todos lo planos. Sin embargo,* frente al innegable aumento de la pobreza, la recesión económica que dificulta la obtención de ingresos para los trabajadores de la economía popular y quienes viven de changas, el aumento de personas asistentes a comedores comunitarios y el avance de la narcoestructura en los barrios populares, el gobierno provincial no presenta alternativas.
En un contexto en que el gobierno nacional apela ante la Justicia Federal por la eliminación del Salario Social Complementario -actual programa Volver al Trabajo- que durante años fue una política inclusiva de fortalecimiento de la economía popular, los movimientos sociales hacemos frente al hambre y las necesidades en cada rincón olvidado de la provincia, donde las trabajadoras sociocomunitarias hacen lo imposible para alimentar a los chicos, los jubilados y sus familias; donde los operadores de los barriales y centros de día comunitarios trabajan en procesos con los pibes y no tan pibes en consumo que este sistema excluye.
*Sumado a este contexto, el gobierno provincial eliminó el programa MESA Bonaerense. Aunque anunciaron que en principio es por 90 días, el hambre de las familias no espera y, ante la incapacidad creciente de tener un plato de comida en su mesa todos los días y las noches, cada vez más acuden a los espacios sociocomunitarios que, aún con los recortes de mercadería de nación y sin aumentos de parte de la provincia, siguen cumpliendo un rol esencial para hacer frente al hambre.* Mientras tanto, el gobierno provincial hace caso omiso de las necesidades de fortalecimiento de estos espacios y su trabajadores, cada día más colapsados, que posibilitan la vida en el barrio.
Nos encontramos en estado de alerta y movilización hasta que se reconozcan estos trabajos como parte de un entramado comunitario imprescindible para la viabilidad de la vida en este contexto socioeconómico y que se den respuestas concretas en ese sentido.