22/02/2019
PISCIS - El signo de los Peces -
En Piscis todo el proceso zodiacal se completa, la energía se reabsorbe y la actividad llega a su fin, es decir en el Signo de los Peces, se concentra la conciencia del cierre de una etapa y el preludio de un inicio renovado en el encuentro con Aries.
El ego que ha introyectado el camino recorrido por los otros Soles (ha nacido, ha evolucionado, se ha completado y se ha socializado), ahora comprende –a nivel inconsciente- el sentido último y espiritual del ser humano, su condición de chispa divina.
Piscis es la cualidad de indiferenciación, de que todo está incluido, nada queda fuera ni se discrimina de un modo singular. Es la unidad profunda de todo lo que existe, en la que ya no hay borde, no hay separación, no hay límite. Piscis es energía de amor universal, es capacidad de inclusión total. Piscis se subordina al universo mismo y a lo que lo mueve.
En esta fase de la conciencia humana arquetípica, el devoto de la "Nueva Vida" debe aprender a identificarse conscientemente con la muerte de todas las estructuras establecidas y las grandezas pasadas. Debe estar preparado para "cerrar cuentas" dejando atrás las ilusiones de la vida civilizada de Acuario para así poder experimentar la vida en algún reino mayor. El individuo deberá hacer frente a lo desconocido con la fe de un niño y servir a su Dios interior.
Piscis, en su aspecto negativo o subjetivo representa el Inconsciente Personal (de Jung) o el Subconsciente (de Freud) que es el producto de todos los fracasos personales para adaptarse al entorno (de Cáncer a Capricornio). Es tarea de Piscis confrontar los complejos o temores cristalizados, mediante la comprensión y la auto introspección, lo que implicará un despertar colectivo.
Piscis es la "crisálida" eterna que contiene en sí misma todas las fuerzas del renacimiento. Piscis en su aspecto espiritual más elevado, se revela como pura compasión ya que ha asimilado la totalidad de la experiencia de su raza y ha comprendido que el ser humano solo podrá verse "salvado" cuando toda la humanidad haya alcanzado la realización.
A los piscianos les cuestan las obligaciones cotidianas; lo mundano les parece poco, tosco, una carga pesada. Es que en su inconsciente está el recuerdo de ese Paraíso, de esa Fuente creadora a la que secretamente anhelan regresar. Neptuno (gobernante de su signo) inspira esos recuerdos, señor del inconsciente, de lo onírico, del mundo de las imágenes que no poseen forma y constituyen otro plano de realidad. En esas aguas neptunianas profundas es donde Piscis se nutre, de ahí su aparente lejanía ó desconexión (distracción llaman los demás). Es que con frecuencia se perciben como parte de un todo mayor (Dios, naturaleza, humanidad) y se conectan con otros planos de conciencia (muchas veces sin darse cuenta).
Entre sus talentos se encuentran: la resonancia emocional y espiritual con los demás y su entorno, la percepción sutil, la gran empatía (tan apreciada por sus seres queridos y amistades), el servicio a los otros, la sensibilidad, la compasión ante el sufrimiento, la devoción, la conciencia de lo sagrado, así como también, la conexión con el mundo de los sueños y el mundo del arte (la música, la poesía, la danza, el cine, etc.).
Sus dificultades pasan por cierta confusión a la hora de estructurar su personalidad o de descubrir qué quieren hacer de su vida, de establecer sus metas de manera clara. También son temas a resolver la tendencia a ser influenciados por el entorno, la simbiosis o dependencia en los vínculos, las fantasías regresivas, la victimización, el aislamiento, la distracción y muchas veces, la tendencia a la evasión, que puede tomar diferentes formas, desde sustancias como el alcohol o las dr**as hasta fantasías místicas que los alejen de esa realidad que les cuestas aceptar.
Si Piscis está atrapado en un mundo al que todavía no está dispuesto a entrar puede que se refugie en la fantasía o en su mundo privado al que muy pocos pueden acceder.
Posiblemente, las formas más adecuadas para dar contención a su sensibilidad serán las afectivas, las simbólicas y artísticas antes que explícitas o científicas. La resonancia con lo solidario, con lo simbólico y con la expresión artística (en cualquiera de sus formas) serán ámbitos más apropiados para organizarse respetando el talento de su naturaleza.
Virgo su signo opuesto y complementario le recordará el camino hacia la compasión discriminada y a hacer algo concreto para paliar el sufrimiento propio y ajeno. Si Piscis puede emerger de las etapas de profunda soledad comprendiendo su esencial actitud de servicio para paliar el sufrimiento de las heridas de los otros “Soles”, entonces Piscis o el Signo de los Peces, encuentra la anhelada paz interior.
De esta manera cerramos el recorrido arquetípico del zodiaco que comenzó hace doce meses en Aries y que volverá a iniciarse cuando el Sol entre en ese signo, para el equinoccio de Otoño en el Hemisferio Sur y el de Primavera en el Hemisferio Norte, el 21 de marzo de 2019.
A lo largo de todo este andar hemos intentado transmitir la noción de Ciclo Energético ya que los seres humanos nos hemos ido desvinculando de la sabiduría de la madre tierra, del universo, en su eterno devenir de nacimiento, muerte y resurrección.
Hemos olvidado que el poder sustentador de la Vida, con sus florecimientos y repliegues estacionales, tal como se manifiesta en la naturaleza, en los seres vivientes y en la cultura, es un continuo y eterno fluir ascendente.
Hemos perdido la visión de un único proceso de transformación cíclica, donde cada etapa surge de la anterior y nos remite a la siguiente, no pudiendo articular entonces una comprensión más profunda, una conciencia, que arraigada en nuestra percepción lineal de tiempo y espacio, no sólo integre lo fuerte y lo débil, lo viejo y lo joven, lo que nace y lo que termina, sino también que amplíe nuestra comprensión, nuestra conciencia individual de separación, liberándonos de la angustia que nos producen la soledad y los finales.
Durante todos estos meses hemos ido hablando solamente del paso del Sol por los signos y nos quedamos cortos, pues la Carta Natal de cada persona es un mundo rico en redes energéticas que comprende otros muchos puntos esenciales. De su análisis surge una mirada más amplia de cuáles son los recursos y las posibilidades que cada uno de nosotros tiene para desarrollar talentos, conocer sus dificultades y para comprometerse conscientemente a tratar de vivir en plena armonía y coherencia consigo mismo.
¡Gracias por tu compañía, Gracias por tus comentarios y tus “Me gusta”!.
Nos reencontramos y renovamos en Aries.
Como ya sabes si estás interesado en conocer más de ti mismo o en aprender Astrología, hace tu consulta por mensaje privado. Te esperamos.
Gracias!!!
COSMOS INTERIOR.