¿Quiénes somos? Boca Es Pueblo es una organización conformada por un numeroso grupo de hinchas de Boca, con el objetivo de defender principalmente los cuatro pilares que a lo largo de la historia forjaron la identidad de nuestro cuadro: La Bombonera, el barrio de La Boca, los colores azul y oro, y el Jugador Número 12, del que formamos parte todos los hinchas. Actualmente el club tiene una serie d
e lineamientos con el fin de excluir a los sectores populares de la cancha y del club, siendo estos los que lo fundaron y le dieron la identidad que hoy todos conocen. Creemos firmemente que el ejemplo central de exclusión y elitismo que lleva adelante la dirigencia del club es la prohibición para ir a la cancha que pesa sobre todo aquel que no sea socio, dado que desde hace años Boca decidió no vender entradas en boleterías, mientras que la inscripción para nuevos socios activos permanece cerrada y la única posibilidad de asociarse es bajo la nueva categoría de “adherente” mediante tarjeta de crédito, excluyendo a todo aquel que no se encuentre bancarizado. Además, ser socio adherente consiste en pagar la mitad de una cuota social para estar solamente en una lista de espera, ya que el mismo no obtiene ningún descuento en la compra de su entrada, a pesar de que paga una cuota mensual. Lo mismo sucede con el “abono solidario”; son asientos exclusivos en las plateas a precios irrisorios, que los debe comprar un socio vía internet y con tarjeta de crédito. Mientras el común de la gente se queda afuera de la cancha, turistas y empresarios consiguen sus lugares mediante contactos o invitaciones especiales por parte de dirigentes del club. Entendemos que la cuestión de las entradas está en el centro de una lucha más profunda que es la de la recuperación de la identidad bostera vapuleada por casi dos décadas de macrismo. Nuestra causa es la recuperación de un Boca popular, con las puertas abiertas a su barrio y a sus hinchas, como fue históricamente. En cuanto al barrio de La Boca, estamos en constante actividad. A fines de 2013 comenzamos con la recuperación de una vieja y hermosa tradición boquense, la de pintar nuestro barrio de azul y oro, no sólo como una cuestión estética sino con el principal objetivo de volver a generar un sentido de pertenencia entre vecinos para con el club, que desde hace mucho tiempo viene siendo vapuleado por una política dirigencial excluyente y privatista, que le cierra las puertas en la cara a una barriada humilde que siempre encontró cobijo y amor en una institución que representa el corazón de La Boca. Elevaciones, postes, murales, esquinas y cordones; de a poco todo va tomando color azul y oro en el barrio y no descansaremos hasta que la presencia de nuestros colores sea total. Cabe destacar que estas jornadas no sólo son de trabajo, rodillo y pincel, sino que en ellas logramos establecer un fuerte vínc**o con los vecinos a quienes les contamos mediante la charla y la entrega de volantes por qué pintamos, qué buscamos y qué queremos para nuestro amado barrio de La Boca. Creemos que el CABJ no sólo tiene la posibilidad de contribuir a brindar espacios de formación, recreación y contención a los pibes y pibas de La Boca –tal como lo hizo en sus primeros 90 años de historia–, sino que tiene la obligación de hacerlo. Buscamos que Boca vuelva a abrirle las puertas a los vecinos, para que tanto los chicos como los mayores puedan utilizar sus instalaciones y volver a participar de actividades recreativas y culturales, con el fin de que cualquier boquense pueda volver a sentir que el club no es más una fortaleza inexpugnable a la que sólo puede acceder la gente de alto poder adquisitivo. Los vecinos de La Boca deben considerar como propio al club, y el club debe volver a abrirse a los vecinos del barrio que lo vio nacer y crecer hasta ser el más grande de la Argentina y uno de los más grandes del mundo. Por otra parte, desde Boca Es Pueblo creemos firmemente que la camiseta de nuestro club es un manto sagrado que forma parte de la historia e identidad bostera. Los colores “azul franja oro” nos distinguen y representan en cualquier lugar recóndito del país, el continente y el mundo. Son generadores de un sinfín de sensaciones que son imposibles de explicar, sólo se sienten. La camiseta de Boca que vestimos con orgullo puede ser original, trucha, nueva, vieja, andrajosa, con escudo, sin escudo, pero siempre debe mantener nuestros colores. Jamás apoyaremos la venta de nuestra identidad; nos negamos rotundamente a usar camisetas rosas, violetas, verdes o de cualquier otro color que no respete nuestra historia y no reflejen nuestra esencia. Los colores son nuestro símbolo; “los colores se respetan”. Además, como todo fiel hincha de Boca, nos oponemos a los incesantes intentos de las sucesivas dirigencias macristas –y de la actual en particular– de mudarnos de La Bombonera a un nuevo estadio-shopping exclusivo y lleno de plateas. Nuestro estadio es uno de los pilares de nuestra identidad; jamás permitiremos que dirigentes empresarios que persiguen el lucro y el rédito económico personal lo jubilen. En este sentido, frente a las recurrentes declaraciones de dirigentes acerca de abandonar La Bombonera y construir un nuevo estadio, organizamos una movilización a las puertas del club el 20 de agosto de 2013, donde más de 5.000 hinchas nos concentramos para demostrar que estamos dispuestos a dejar todo por defender nuestra casa y nuestra identidad. Un nuevo estadio-shopping implicaría, no sólo la pérdida total de soberanía de nuestra institución, sino que decretaría el fin definitivo de Boca Juniors como asociación civil sin fines de lucro. Todo esto sin contar el colapso económico en el que sumergiría al club, quedándole una deuda inafrontable. Si bien nos oponemos fervientemente al abandono de nuestro “templo del fútbol mundial”, consideramos que puede ser ampliado con un proyecto serio, ya que la mayoría de los vecinos que viven en las dos medias manzanas detrás de los palcos, estarían dispuestos a vender su casa y así ampliar la Bombonera.