14/11/2025
Eduardo Sigal comparte un breve análisis sobre el acuerdo comercial de Argentina con EEUU.
En estas horas han trascendido algunos elementos generales de lo que se anuncia como un gran acuerdo comercial entre EEUU y Argentina.
¿Dónde se discutió? En EEUU. ¿Quiénes participaron? Seguramente un grupo de sumisos que tendrían la orden de Milei de aceptar lo que el imperio decadente necesite.
¿Beneficia en algo a la Argentina? Aún no se sabe, sospechamos que no, es de prever que, si se anunció unilateralmente en el norte, no se consultó a las organizaciones empresariales y de trabajadores argentinas y no se alertó a nuestros socios de Mercosur es por algo.
Es indudable que EEUU quiere achicar nuestros márgenes de negociaciones como un país independiente y el gobierno de Milei se siente protegido políticamente, aunque destroce nuestras capacidades productivas, especialmente las industriales y continúen en la tendencia a la primarización de nuestra economía.
¿Podrán competir las filiales de las automotrices instaladas en la Argentina con la disminución arancelaria para que EEUU exporte principalmente camionetas a Argentina? Es sabido que en la división de trabajo entre los países de Mercosur tenemos un acuerdo automotriz trabajosamente construido durante 35 años y que ha permitido hacernos fuertes en ese segmento, conquistando mercados no solo mercosurianos sino latinoamericanos. En ello, no solo trabajan quienes están en las fábricas terminales, sino que hay una red de autopartistas en la que trabajan decenas de miles de argentinos que vería peligrar sus fuentes de trabajo.
¿Nuestro campo fuertemente competitivo en la producción podrá competir con un país que subsidia su producción agrícola ganadera? ¿Es lógico que compremos ganado en pie? Tengamos en cuenta la capacidad de reacción y lobby de los productores norteamericanos. No vaya a ser que nos quedemos sin el pan y sin la torta.
Se menciona una modificación a la política de patentes y propiedad intelectual en el reconocimiento de medicamentos provenientes de EEUU como muestra de pérdida de soberanía y sumisión a los intereses del norte.
Venimos durante casi 35 años construyendo con aciertos y errores una de las pocas políticas de Estado para la integración regional como es el Mercosur. El gobierno de Milei parece que se propone dinamitarla. Hace pocas horas el gobierno anunció que no concurriría a la Cumbre el 20 de diciembre en Foz do Iguazú. Advertimos que es un gran error. En Mercosur se construye solo por consenso. Se avanza lento pero respetando los intereses de cada país mientras vamos construyendo un nosotros. Eso se propone destruir este gobierno.
Es hora que las organizaciones de la sociedad argentina empecemos a discutir y coordinar nuestras acciones. Solo juntos podremos enfrentar, no solo estos acuerdos nefastos, sino podremos ir construyendo una alternativa para una Argentina y una región donde vivamos mejor.