22/08/2026
📆 Hoy recordamos el renunciamiento histórico de Eva Perón, aquel 22 de agosto de 1951 en el que, frente al amor inmenso de su pueblo, eligió seguir luchando desde el lugar que la historia le demandaba.
Como dijo Evita: “No hay fuerza capaz de doblegar a un pueblo que tiene conciencia de sus derechos.”
Evita no renunció a sus convicciones ni a la defensa de los trabajadores y trabajadoras. Su renunciamiento fue un acto de lealtad al pueblo y una muestra de que los intereses colectivos siempre estuvieron por encima de cualquier ambición personal.
Porque cuando hay un pueblo organizado, la justicia social deja de ser un sueño para convertirse en una conquista.