07/08/2026
“LA ESPERANZA Y LOS 3 REFUGIOS”
EN LOS GRUPOS RENACER.
En los grupos Renacer, “la esperanza”, no es empírica, ni un deseo, ni una idea, sino que es un hecho científico, que puede mostrarse y demostrarse.
Ya son miles de madres y padres, que al entrar a los grupos Renacer, luego de la muerte de un hijo o hija, aprenden a dejar el sufrimiento primero, y luego también el dolor.
Esta “esperanza” es concreta, no es una idea o una teoría, sino que, siguiendo los pasos que amorosa y desinteresadamente enseña el grupo, y contando con la “actitud” de la madre o el padre recién ingresado, podemos comprobar que “llega un ser sufriente, y se transforma en un ser renacido”.
Siendo parte de, es decir participando de los grupos Renacer se reforma la personalidad, y se transforma el espíritu, alcanzando una nueva y mayor paz, cimentada en la expansión de la propia conciencia.
Así observamos como el recién llegado que busca un consuelo a su tremendo dolor personal, luego de pasar un tiempo comienza el a estar el mismo ofrecido para ayudar a otro ser sufriente.
“Llega buscando y se queda dando”.
Así se cumplen dos premisas importantes,
1) El enunciado de Víctor Frankl, ("El hombre que se levanta por encima de su dolor para ayudar a un hermano que sufre, trasciende como ser humano").
2) La ley espiritual de San Francisco de Asís “por qué dando se recibe”.
Sin embargo esto no es lineal, sino que pasamos por estados de ánimos cambiantes, por un tiempo giramos como una veleta, según los vientos de la vida, (estado de serrucho decimos en el grupo), hasta que poco a poco el “GPS del grupo Renacer” nos ofrece los “3 Refugios” que nos ponen un norte claro hacia esa nueva paz.
Primer refugio: “EL GRUPO”.
Este refugio nos arropa, al recibirnos con abrazos y alma-abrazos sentidos, con escucha empática, ellos son otras madres y padres, que pasaron antes que nosotros, por esa larga noche negra del alma.
Sentimos que estamos en el lugar correcto, donde los que hablan, no tienen una teoría, sino que tienen su propia vivencia, o sea su experiencia, y se ponen a la par para ayudarnos, y sobre todo para asegurarnos, que vamos a poder salir también nosotros.
Nos dicen claramente “confiamos en ti” “tú también podrás”.
Claramente estos que nos ayudan, “no hablan del agua, sino que están mojados”, es decir no teorizan sino que saben.
Cada vez que me siento triste es “bueno” ponerme al refugio del grupo.
“Lo bueno” es este primer refugio.
Segundo refugio: “LA ENSEÑANZA DEL GRUPO”.
En estos primeros 36 años de existencia, el grupo renacer acumulo, y perfecciono una sabiduría grupal, resumida en sus PILARES Y ESENCIAS, que es necesario ir absorbiendo ir aprendiendo, poco a poco para llegar a la aceptación.
Y luego embebidos de estos nuevos conocimientos, ir en busca de los recientes hermanos y hermanas, dándoles ahora nosotros el “servicio” de la ayuda mutua que nos dieron.
Así continua sin detenerse jamás una cadena de solidaridad y de amor hacia el prójimo.
Cada vez que la mente me traiga flechas de dolor y de dudas, busco la verdad en el segundo refugio, la enseñanza grupal.
“Lo verdadero” es este segundo refugio.
Tercer refugio: “NUESTROS AMADOS MAESTROS”.
Nuestros hijos son nuestros propios Maestros.
Al partir ellos de este plano, ese “suceso trágico”, desata un “proceso de expansión de nuestra conciencia”.
Expandir la conciencia es expandir la luz y el amor.
Entendemos un poco más ahora los misterios de la vida y la muerte.
Nada es igual, somos distintos, sin duda más comprensivos más amorosos más solidarios, es una vida nueva.
Se reorganizan nuestras prioridades en torno a todo lo importante y lo que tiene valor.
Este nuevo amor incondicional es muy inclusivo.
Encontrarle un nuevo propósito a nuestra vida, como seres renacidos desde el espíritu, es vivir en homenaje a nuestros amados hijos así ellos se convierten en nuestros amados Maestros.
“Lo bello” es este tercer refugio.
Ante las inclemencias de los vientos cambiantes de la vida, tenemos estos tres refugios, que son “lo bueno” (el grupo), “lo verdadero”(la enseñanza del grupo), y “lo bello” (nuestros amados maestros).
Alfredo Victorio Bernardi papá de Nelson José, Ramiro Martin,y Diego Jesús, Renacer Santa Fé, Argentina. Renacer x Zoom.
¡Paz y Bien!