05/06/2026
*La verdadera felicidad es el resultado de nuestra actitud y no una meta a alcanzar*
Para *Victor Frankl* (creador de la logoterapia), el concepto de búsqueda de la felicidad, ya sea a través del placer como sostiene *Sigmund Freud*, o a través de una lucha por la superioridad, según * Alfred Adler*, pueden definirse sucintamente como un deseo de placer y un deseo de poder, en busca de la felicidad.
Sin embargo, dice *Victor Frankl*, "No estoy dispuesto a vivir, luchar o hacer algo o amar a alguien o aún padecer, únicamente, en aras de la búsqueda de placer o poder, pues eso no bastaría para sastifacer lo que llamo mi deseo de encontrar un sentido a mi vida, ya que, intrínsecamente, todo ser humano siempre está proyectando hacia algo más allá de sí mismo, a algo en el mundo exterior".
En la medida que un ser humano, en vez de contemplarse a sí mismo y reflexionar sobre sí mismo, desea ponerse al servicio de una causa superior a él, como es para nosotros *RENACER*, llegará a la autotrascendencia, una cualidad del ser humano.
Autotrascendencia, quiere decir estar siempre orientado hacia algo o alguien que no él mismo, hacia una tarea a cumplir, una misión que llevar a cabo, alguien a quien amar, es decir hacia tareas o personas que están en el mundo, un mundo independiente de él mismo.
"La mejor manera de conseguir la realización personal consiste en dedicarse a metas desinteresadas, pues la búsqueda de la felicidad constituye una contradicción en sí misma, no se pueden tener como metas el poder, el placer, la felicidad o la autorrealización, pues, paradójicamente, en la medida en que se eatablecen como fines, ellas se alejan".
En consecuencia, para nosotros, padres que hemos perdido hijos, ¿qué mejor tarea para sentirnos felices, que aquella que llevamos a cabo en nombre de ellos, al ayudar a otros padres que también han perdido.
Si conseguimos que esto se transforme en una misión para nosotros, con todo el significado que esa palabra tiene, habremos encontrado una verdadera y valiosa razón para seguir viviendo, aparte de los hijos y familiares que nos quedan, es decir, *algo para que vivir por nosotros mismos*.
Ya quién enciende una antorcha para iluminar el camino de otro, ilumina su propio camino", seremos felices por la luz del amor incondicional que *RENACER* nos ayuda a encender, en homenaje a nuestros hijos, haciendo realidad el pensamiento que dice;*"busqué a Dios y no lo encontré, me busqué a mí mismo y no me encontré, busqué al prójimo y encontré a los tres"*
Los abrazo.