17/06/2021
SIN VACUNACIÓN A ESTUDIANTES NO HAY VACUNACIÓN MASIVA
El plan de vacunación del gobierno avanza a cuenta gotas. Al momento de esta publicación (16/06/2021) alrededor del 30% de la población fue inoculada con una dosis y apenas el 7.8% con las dos dosis necesarias. Nos encontramos ante una situación gravísima, con cifras de contagios diarios que se ubican muy por encima de las informadas el año pasado. Sin embargo, hace unos días el Ministerio de Educación anunció con bombos y platillos el denominado “Plan de Virtualización de la Educación Superior II (PlanVES II)”, de cara a un posible regreso a la presencialidad. Veamos entonces en qué consiste.
Que al gobierno no le interesa cuidar nuestra salud y educación no es novedad. Si aún queda algún despitado que no se enteró, se lo comentamos: mientras se destinaban enormes cifras de dinero en subsidios a nuestra burguesía planera (sólo en ATP se calculan $370.240 millones) no se realizó una inversión real para garantizar la virtualidad de estudiantes y docentes, abandonándolos a su suerte. No sólo eso, la cuarentena duró apenas unos días y pronto trabajadores de todo el país debieron salir a trabajar y exponerse al contagio en sus lugares de trabajo y el transporte público. Este año pudimos ver el aumento exponencial de la curva de contagio desde que millones de estudiantes, docentes y familias retomaron la presencialidad en el nivel inicial, primario y secundario. Tanto el gobierno nacional, como los provinciales y el de la Ciudad de Buenos Aires se manejaron con el mismo criterio, tan improvisado como criminal, que ha dejado un saldo enorme de contagiados y decenas de trabajadores de la educación mu***os. En el AMBA, la región que concentra la mayor cantidad de casos, Kicillof y Larreta unificaron políticas y decretaron nuevamente la vuelta a las aulas.
Hasta el momento, salvo excepciones, en el nivel superior nos manteníamos al margen de estas discusiones, cursando virtualmente. Sin embargo, como afirmábamos más arriba, desde el gobierno ya anunciaron que antes de fin de año las universidades podríamos regresar a la presencialidad. Pero, ¿en qué condiciones?
Veamos. El porcentaje de vacunación es ínfimo, con cifras que rondan el 30% que ha recibido una dosis y el 7.8% con dos. Ahora bien, de ese total de vacunados, para el grupo etario que va de los 18 a los 39 años (en el que se ubican la mayoría de los estudiantes universitarios) que no poseen factores de riesgo sólo se ha vacunado a 80.435 personas(*). A ello debemos sumar también lo que sucede con las camas de terapia intensiva, con un nivel de ocupación superior al 75% y con provincias en las que esas camas se encuentran ocupadas, en su gran mayoría, por menores de 50 años. Pasando a lo que son los números del sistema universitario, según las últimas estadísticas publicadas por la Secretaria de Políticas Universitarias, en el 2019 el sistema universitario contaba con un total de 2.343.587 estudiantes(**). Del total de la población estudiantil, casi un 50% tiene más de 25 años y el 25% tiene 30 años o más. Se hace evidente, entonces, el peligro al que pretenden exponernos. Hasta aquí podemos sacar una primera conclusión: el plan de vacunación del gobierno no contempla a los estudiantes. Pese a ello, avanza en la planificación del regreso a la presencialidad.
Ahora bien, ¿en qué consiste el PlanVES II? Según lo informado se destinarían menos de 1500 millones de pesos para mejorar el software y hardware universitario, de manera tal que los docentes puedan dictar clases de manera virtual y presencial al mismo tiempo. Es decir, un grupo concurrirá a las universidades de manera presencial mientras otra burbuja asiste virtualmente. Como venimos afirmando, el problema de la presencialidad está ligado no solo al hecho de cursar encerrados en un aula (párrafo aparte merece un análisis de las condiciones en las que lo hacemos…), sino más que nada al uso del transporte público que hace las veces de gran incubadora.
Ya conocemos los resultados aperturistas en lo que respecta a la educación: aumento exponencial de contagios en niños, familias y docentes y un saldo de 90 trabajadores de la educación fallecidos. Como si algo pudiera empeorar el panorama, debemos tener en cuenta que no son pocos los docentes universitarios que se desempeñan también en el nivel medio, lo que multiplicaría las chances de contagios. No es un capricho, la realidad no se puede negar. Ya sabemos cuáles pueden ser las consecuencias de una vuelta a la presencialidad apresurada sin vacunación. Evitemos que el gobierno avance y nos lleve directo al matadero.
¿Qué podemos hacer entonces? Organizarnos y seguir reclamando por vacunación masiva YA para toda la población. Sin vacunación a estudiantes no hay vacunación masiva. Sin vacunación masiva a las aulas no volvemos. Eso es lo que debe quedar claro. No podemos exponer nuestras vidas ni las de los trabajadores que utilizan todos los días el transporte púbico, tampoco la de nuestros docentes y sus familias. Hasta tanto no se haya llevado adelante un plan de vacunación masivo con ambas dosis, que contemple también a los estudiantes, debemos reclamar para que se garantice la virtualidad. No se puede pensar en construir aulas híbridas mientras se mueren trabajadores sin vacunas.
Pongamos en pie al movimiento estudiantil en defensa de nuestra salud y educación. Nuestras vidas están en juego.
💉Vacunación masiva YA para el conjunto de la población
💻Hasta tanto no se haya vacunado a la población, que el gobierno garantice la virtualidad. Dispositivos y conexión a internet gratuita y de calidad para estudiantes y docentes.
Firmá el petitorio ✍🏻 https://bit.ly/3910jF1
(*)https://bit.ly/3q8DM0r
(**)https://bit.ly/3gIllvl