14/08/2019
Con vasos de agua, no se apaga el incendio
Estado de alerta y movilización!
Los trabajadores y trabajadoras de la economía popular no comemos vidrio: basta de parches! exigimos que Macri convoque a nuestro sector al consejo del salario y dé respuestas reales a los más humildes.
El manotazo de ahogado que implica el paquete de medidas económicas anunciadas por Macri es un claro y desesperado intento de recuperar votos perdidos.
Pero una vez más, el gobierno subestima al pueblo: las medidas llegan tarde,son insuficientes y no tocan los intereses de los sectores concentrados que se beneficiaron con el modelo (como los funcionarios del gobierno con sus 520 millones de dolares en el exterior, que ganaron en un dia de devaluación 400 millones de pesos), sólo resultan un paliativo escaso a la hora de enfrentar la tremenda crisis en la que nos sumió el macrismo.
Mientras sigue endeudando el pais y da luz verde para el terrorismo financiero que licua los magrosa salarios de los argentinos, el presidente Mauricio Macri hizo anuncios para "aliviar el día a día dificil" que viven los argentinos. Son sólo migajas para el pueblo, que no contemplan ni a los jubilados ni a los trabajadores de la ecnomía popular y mucho menos una respuesta al hambre y a la emergencia alimentaria que se vive en las barriadas humildes de todo el país.
Eigimos políticas públicas serias, que haya respuesta ante los cientos de trabajadores que no cobraron este mes y que hoy quedaron en la calle porque ya no tienen para pagar el alquiler. Reclamamos que el consejo del salario contemple la situación de los trabajadores y trabajadoras de la economía popular y nos convoque. Las migajas que ofrece el gobierno esconden el trasfondo que los medios de comunicación ocultan: el macrismo sabe que le queda poco tiempo y profundiza su proyecto de saqueo al pueblo argentino.
Luego de echarle la culpa a los que no lo votaron de la subida del dólar, estos anuncios implican un claro intento de disciplinamiento electoral. Para cuentos de hadas, como los anuncios de hoy, para mandar a la cama, tiene a su séquito de secuaces. Los trabajadores y trabajadoras no comemos vidrio.