30/10/2019
LA ASIGNACIÓN UNIVERSAL CUMPLE DIEZ AÑOS
Ayer fue un día muy especial, porque se cumplieron diez años de la Asignación Universal por Hijo (AUH), un derecho al que acceden 4 millones de chicos de hasta 18 años o con discapacidad, sin límite de edad, y que sus padres están desocupados, son trabajadores de servicio doméstico o monotributistas sociales o tienen un trabajo no registrado, y perciben un salario menor al Salario Mínimo Vital y Móvil.
A pesar de que muchos decían que íbamos a quitarle esos ese derecho a los niños, niñas y adolescentes más vulnerables, los mantuvimos e incluso ampliamos la cobertura. Trabajamos en la urgencia para acompañar a quienes más nos necesitan pero, a su vez, implementamos políticas de largo plazo para pensar en un país distinto con oportunidades reales.
Además, los hijos de los trabajadores en relación de dependencia también están cubiertos con la asignación familiar o, para los ingresos más altos, con las deducciones que se hacen al impuesto a las ganancias.
Por eso una de las primeras cosas que hicimos fue equiparar los montos de las Asignaciones Familiares y la Asignación Universal con el objetivo de que todos los chicos tengan las mismas oportunidades. Ahora no importa si sus padres tienen un trabajo en blanco o no, o son desempleados. Lo importante es que nadie se queda afuera porque todos los niños están protegidos por igual.
Durante nuestra gestión, también incluimos casi 1.5 millones de chicos al sistema de Asignaciones Familiares y Asignación Universal, incorporando a los hijos de monotributistas y trabajadores de temporada. También hicimos operativos en todo el país para buscar proactivamente a aquellos niños que estaban sin cobertura y, con todo esto, alcanzamos una cobertura máxima de 9,1 millones de niños.
Para nosotros la inversión en la niñez es fundamental porque los chicos son el futuro del país. Estamos convencidos de que, si logramos que las próximas generaciones estén mejor alimentadas y educadas, vamos a construir el país que queremos.
Gracias a esa inversión, también logramos una llegada más directa con la gente. Porque conocemos a quienes reciben la Asignación universal, están registrados, reciben su dinero en su cuenta bancaria, tienen su tarjeta de débito. ¿Qué quiere decir esto? Que estamos mucho más cerca, ya no hay intermediarios.
También agilizamos los trámites: creamos la Libreta virtual de la Asignación Universal, para que las familias puedan completar por internet los datos de sus hijos con los controles sanitarios, vacunación, educación y declaración jurada de ingresos, sin necesidad de perder tiempo trasladándose a una oficina.
Por otro lado, estamos trabajando junto al Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia y Tecnología y a la Secretaría de Gobierno de Salud para que remitan en forma automática a los titulares que cumplieron con las condicionalidades de la asignación. El objetivo es generar una política de automatización de la información, para que se comparta entre los organismos y que la gente haga menos trámites.
Gracias a todo ese trabajo que hicimos, en 2018 los titulares de la Asignación Universal por Hijo presentaron más Libretas que nunca. En total, 3.664.652 titulares entregaron la Libreta y cobraron el 20% anual acumulado. Estamos hablando del 91% de quienes reciben la asignación.
Hemos avanzado mucho para que el sistema de protección a la niñez sea más justo y equitativo, y hay que seguir trabajando en ese sentido. Porque con estas políticas le damos a los más chicos libertad, le damos la posibilidad de desarrollarse y pensarse a largo plazo.
Por eso siempre hablamos de la cobertura en la niñez como un derecho: derecho de los más chicos a estar protegidos, al acceso gratuito a la salud y educación. Sigamos transitando juntos este camino entre el país que somos y el que vamos a ser.