04/05/2016
El Justicialismo ya está institucionalizado. Luego de un trabajo en conjunto donde participaron Gobernadores, Intendentes, Legisladores, dirigentes de todo el país, integrantes del movimiento obrero y de los movimientos sociales; hombres y mujeres de la ciencia y la cultura, y de la juventud, hemos logrado, en la diversidad de pensamiento, unirnos dentro de la gran alegría que es el Peronismo.
El Partido Justicialista, brazo electoral del Movimiento Nacional, es la herramienta política que permite a los ciudadanos, afiliados y adherentes, elegir y ser elegidos para desarrollar la estrategia de las distintas expresiones internas. Para ello, deberemos realizar las actualizaciones doctrinarias necesarias, con las tres banderas justicialistas: independencia económica, soberanía política y justicia social, siempre con la premisa de que primero está la Patria, después el Movimiento y por último los hombres.
Las nuevas autoridades tienen el enorme desafío de rescatar lo mejor de la militancia para comenzar a delinear una estrategia que nos conduzca, nuevamente, a dirigir los destinos de nuestra Nación, no por el fracaso de los otros sino por la superación de las ideas. Hoy, debemos cumplir el rol que nos dio la sociedad en las pasadas elecciones: ser una oposición responsable sobre la base de nuestras convicciones.
Asimismo, en aquellas provincias y municipios donde tenemos la responsabilidad de gobernar, debemos hacerlo como lo hicimos siempre, garantizando y ampliando derechos, cumpliendo con nuestras obligaciones para lograr la felicidad del pueblo y con la certeza que en el 2019 volveremos a conducir los destinos del país para trabajar por la grandeza de la Nación.