14/09/2021
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Reflexiones del MDI post elecciones
Actos y campañas grandilocuentes, ayudas a los ¿rivales?, reparto de dinero inapropiado, juego sucio, en pocas palabras disociar, separar o dividir totalmente lo ético con la política. Estas dos últimas palabras totalmente desvirtuadas, ya que política se ha convertido en sinónimo de corrupción o bien, en general, no tiene conexión con los valores positivos con los que debería relacionarse. No hace falta preguntarse en qué se gasta la plata de los maipucinos. Alcanza con caminar las calles del departamento en la previa de estas elecciones y aún por estas horas todavía quedan restos de lo hecho. El domingo se pudo constatar la gran cantidad de trafics que salieron a la mañana, con los carteles que algunos candidatos "amigos", tenían en el departamento o con bucear las redes sociales y ver las promesas que esos mismos "amigos" hacían, a quienes los votaran.
No se puede menospreciar el criterio ni la integridad de ninguna persona, votante o no, ya no se debe inventar un criterio de moral que no existe, ni presionar por un voto bajo amenazas de perder un trabajo, ni otras acciones inapropiadas que parecen formar parte de la vida cotidiana. No es así, las conductas de algunos políticos hablan por sí mismas. Si lo que digo no es igual a lo que hago, de nada servirá esa palabra.
“Hechos, no palabras”, dice la frase, tan simple pero cada vez menos creíble en nuestras desgastadas promesas pre electorales, a las que ya nos acostumbramos. Ya no se trata de convencer a cualquier precio, ni de hacer un buen fraude, lo más importante es que no se note. De esto ya nadie quiere más, tiene que ser historia y “jugar limpio”. Hay que seguir trabajando para que la palabra político deje de ser sinónimo de decir o hacer lo que quiera, una vez obtenido un cargo. ¡Eso no va más!
El juego sucio que se realizó en Maipú durante toda la campaña, desnuda las miserias de una política, que desde el MDI venimos a combatir, a denunciar y a desterrar.
Basta de malgastar el dinero de todos los maipucinos con el solo objetivo de perpetuarse en el poder. En Maipú hace 40 años que elegimos gobiernos peronistas. Diez mandatos. Veinte elecciones y seguimos viendo las mismas prácticas. Y después silencio, un silencio atroz, que solo sigue alimentando a ese monstruo del que los argentinos somos campeones mundiales: la corrupción y que en la política se muestra a su máxima expresión. "Prácticas habituales", se escucha con resignación.
No nos vamos a quedar callados. Porque ese es el compromiso que hemos asumido desde el MDI. Trabajar, escuchar la voz del pueblo y cumplir, luchar para que la palabra empeñada valga tanto como la firma en un papel, mostrar que hay una propuesta de integridad como opción viable para hacer de la política una acción positiva para la gente. Desde nuestro Movimiento tenemos claro que "Hacemos, no prometemos".